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Europa
 
Solo para espíritus fáusticos, esos que no saben “disfrutar” a la manera de las termitas y las hormigas, de un fin de semana caluroso.

Todo  este asunto es crucial a los efectos de comprender un poco más el devenir de este país. La decadencia de España es un hecho penoso y largamente consumado. Nación que pasó de una condición de Potencia Mundial incontestable a su actual nulificación estratégica, desgarro y sometimiento absoluto a los Poderes Usureros Internacionales.


Hay factores debidamente ocultados y/o tergiversados que no solo intentan, y con gran éxito, culpabilizar exclusivamente a los defectos de los españoles, de sus recurrentes desdichas, sino que presentan, también con gran éxito, a los auténticos verdugos, agentes y promotores de las debacles, como víctimas. España se ha ganado la ruina a pulso, no es sano subestimar la propia desidia e ineptitud, pero tampoco es justo ocultar y tergiversar el rol capital de quienes han contribuido, y contribuyen, desde las entrañas de la misma España, con su ruina y su dependencia.

Entre la expulsión judía de 1492, la Leyenda Negra de España, y la invención del Holocausto Nazi, hay un estrechísimo vínculo. Hay un único modus operandi: la Mentira, los mismos beneficiarios: el capitalismo usurero judeo-protestante, el mismo efecto: el control psicológico de los culpabilizados inter-generacionalmente, y los mismos cómplices: los historiadores, intelectuales y periodistas a sueldo o complacientes con el Poder Fáctico.

Ya dentro del tema en cuestión, Werner Sombart, un gran estudioso de la historia del capitalismo, define a Cristóbal Colón como un Geschäftsführer, un gerente de empresa o principal agente comercial del judaísmo español. Investigaciones mucho más recientes confirman a plenitud esa afirmación de Sombart. Con el “descubrimiento” de América queda todo ese enorme espacio geográfico abierto a la rapiña occidental. Rapiña realizada las más de las veces por las empresas Delictivas en manos de los marranos (o falsos conversos) americanos. Cualquier estudio elemental de los Archivos de Indias y de la Inquisición lleva esta conclusión.

Además serán esas empresas delictivas las que conformarán el capital inicial sin el cual el despegue del capitalismo europeo y, luego, del “mercado mundial”, vía Amsterdam, primero, y Londres después, hubiese sido imposible. El origen del capitalismo como sistema económico originado en el “dinero barato” (por la mano de obra esclava) americano sigue una trayectoria geográfica europeo-americana y africana perfectamente diseñable en el mapa. 
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la gran puta alemana

El culpable último de todo lo que aquí se va a relatar es Alemania. Parece mentira que Alemania que tuvo como enemigo a los americanos y que no se los cepilló de milagro, se deje culear hoy, en 2015, por una polla de negro indocumentado arrastrando con ello a toda Europa a la miseria más absoluta. Regala el anillo a alguien inesperado, a un Wotan que ni siquiera es tal a cambio de que le permita que crezcan las cabezas de su cuerpo de hidra ciega que con egoísmo actúa para un conglomerado de gordos salchicheros sin talento ni visión para alcanzar a ver la realidad e historia europea. Y sólo para que les permitan mantener sus inversiones en los grandes conglomerados armamentísticos y espaciales norteamericanos. Alemania está hundiendo Europa y sólo espera un hueso sustancial por esa traición.

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En el siglo XV, la prostitución en el sureste de Francia tiene la función social de conservar el orden y la paz social, canalizando las agresiones sexuales y protegiendo de esta manera el matrimonio. Como tal, la prostitución se encuentra institucionalizada, tiene validez y es aceptada por la sociedad y las autoridades, tomando en cuenta que se enmarca en el siglo XV en un contexto socioeconómico de creciente prosperidad y relativo equilibrio social con crecimiento económico y demográfico.

Veamos ahora en detalle cuáles fueron las condiciones sociales que dieron lugar a una prostitución con tales características (siglo XV), y cómo fue el desarrollo histórico (incluyendo la moral) dentro del cual se enmarca.

En el siglo XV existían varios niveles de prostitución: el prostibu-lum publicum, los baños, los burdeles privados y las prostitutas que trabajan por su propia cuenta. Sin embargo, el único nivel aceptado y mantenido oficialmente por las autoridades municipales era el prostíbulum publicum o burdel oficial. Las tasas de prostitución eran iguales o superaban a las de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Para comprender por qué la prostitución era tan elevada en el siglo XV, es necesario estudiar el comportamiento sexual de los ciudadanos y el papel que cumplía la mujer en la sociedad.

Lo primero que se destaca al observar el comportamiento sexual es la violencia sexual tan acentuada en la vida urbana. Se expresó, ante todo, en forma de violaciones colectivas; colectividades formadas por grupos de jóvenes de la misma edad que expresaban sus agresiones y frustraciones en forma de violencia sexual. La causa de estas agresiones y frustraciones debe buscarse, ante todo, en las costumbres matrimoniales. El orden matrimonial del siglo XV consistía en que hombres maduros se casaban con mujeres jóvenes, convirtiéndose así el matrimonio en un negocio (la mujer es protegida económicamente y el hombre es protegido en su vejez).

La consecuencia de esto era que los hombres maduros competían con los hombres jóvenes por las jóvenes mujeres casaderas, dando lugar a una tensión social entre hombres jóvenes sin dinero y sin mujer, y hombres maduros, con mujer joven y dinero. Este tipo de rivalidades facilitó la formación de solidaridades de edad y acciones colectivas juveniles que canalizaban sus frustraciones en acciones agresivas, que se traducían en violencia sexual. Considerando además que los padres, demasiado viejos, no cumplían con la función de ser un modelo de adulto, los jóvenes buscaban la compañía y la identidad en grupos de edad, dirigidos por una persona mayor, que los iniciaba en la vida adulta.

Esta solidaridades, formadas por grupos de edad, se llamaban ‘hermandades’. Una parte importante de estas enseñanzas consistía en instruirlos acerca del papel de la mujer y del hombre en la sociedad: la mujer era la dominada, la que debía obedecer, y era infiel y culpable por definición, si se trataba de violaciones o cualquier tipo de falta sexual. El hombre era el dominador y era introducido en su papel masculino a través de ritos colectivos de virilidad (entre otros, la violación). Además, estas acciones colectivas eran una manera de rechazar un orden social. Las autoridades utilizaron posteriormente estas colectividades y hermandades, legitimándolas, para formar la ‘policía de las costumbres’, tratando de darle una dirección ordenadora, socialmente útil, a esas acciones agresivas: las violaciones debían restringirse a las mujeres deshonestas y adúlteras. Esta legitimación fue muchas veces utilizada por las hermandades para encubrir agresiones sexuales ilegítimas (violar a una mujer que cumplía perfectamente su función de esposa, pero que era deseada, lanzándola así a la prostitución).

Veamos ahora más específicamente cuáles eran las víctimas de la violencia sexual y cuáles las consecuencias de una violación. Se preferían mujeres solteras en edad casadera, las ‘buenas mujeres’ del cura, las mujeres acusadas de conducta deshonesta (la honestidad se juzgaba según el estado de la mujer y el estado normal era el matrimonial; si una mujer permanecía soltera mucho tiempo era considerada deshonesta) y las mujeres que salían a menudo a la calle.

Era un sistema para controlar a la mujer y mantenerla reprimida. Las violaciones no eran rechazadas socialmente ni multadas: recordemos que la mujer era culpable por definición y se sentía culpable. Las consecuencias de la violación eran las mismas que las de una conducta deshonesta por parte de la mujer: después de una violación la mujer no podía reintegrarse a la vida social normal. Era mandada entonces al prostíbulo, donde permanecía hasta llegar a los 30 años de edad (a manera de penitencia por sus actos deshonestos) y después era reintegrada en la vida social normal, es decir, podía casarse y era aceptada plenamente. Por consiguiente, se ve que las prostitutas no eran y no podían ser marginadas en su ciudad, ya que cumplían una función y hacían un trabajo: “Estas mujeres no son rechazadas por una comunidad social tan pronta a engrosar sus filas con víctimas que ella misma multiplica, sino que las acoge, cumplida su penitencia”.

Los clientes del prostíbulo tenían edades de 18 a 40 años y provenían de todos los estratos sociales, inclusive casados y clérigos. Ir al prostíbulo se consideraba una necesidad impuesta por la ‘naturaleza’ que no debía ser reprimida, se veía como una cuestión de normalidad social, moral y psicológica (los que no iban al burdel eran sospechosos). Con la institucionalización de los burdeles se atemperó la agresión juvenil, canalizando las acciones agresivas y necesidades hacia los burdeles, con lo cual se protegía el honor de las mujeres de estado, se protegía el matrimonio, y además, se apartaban estas mujeres honorables de las prácticas deshonestas, pues existía una clara diferenciación entre prostitutas y mujeres honorables (las prostitutas, por ejemplo, debían usar cintas y otras insignias distintivas, y no podían usar los adornos, vestidos y peinados de las damas honorables). La prostitución era por consiguiente, una institución fundamental en la sociedad del sureste de Francia en el siglo XV.

Pasemos ahora al desarrollo histórico que se dio entre los siglos XIII y XVI en cuanto a la moral, y dentro de ésta, al sitio que correspondió a la prostitución. Ya en el siglo XII los nobles gozaban de cierta libertad y los escolásticos representaban la vanguardia de un pensamiento más libre en cuanto a la sexualidad. En el siglo XIII surge la corriente del pensamiento naturalista, según la cual, el hombre debe actuar según se lo pida su naturaleza. Los teólogos distinguían entre pecados carnales y pecados espirituales, declarando a estos últimos como más peligrosos.

La revalorización del acto sexual ‘natural’ (excluye actos contra natura, desear la mujer del prójimo y las deshonestidades matrimoniales) se concibió como la valorización y fortalecimiento del matrimonio (era permitido gozar en el acto sexual y no sólo procrear). El triunfo y la consolidación del matrimonio sacramental (derrota del concubinato), llevó al aligeramiento de las costumbres en cuanto a la fornicación: la ‘fornicación simple’ (diversión entre solteros) era permitida, más no la ‘fornicación cualificada” (rapto, homosexualismo, adulterio, incesto, entre otros). Al erradicar el concubinato, la fornicación simple era permitida con la condición de que se efectuase con mujeres libres de vínculo, solteras -y mejor si eran extranjeras- y se marcaban con una cinta para poder diferenciarlas de las mujeres honorables.

En el siglo XIV este espíritu naturalista seguía su camino, apoyado en los teólogos de siglos pasados (Santo Tomás, San Agustín). Se insistía en la necesidad de la existencia de prostitutas, ya que, como dice San Agustín: “Expulsad las cortesanas y enseguida las pasiones lo confundirán todo, ya que llevan una vida impura, pero las leyes del orden les asignan un lugar, por más vil que sea”.

Es decir, mientras se diferenciaran las damas honorables de las prostitutas, no había problemas morales. Las prostitutas arrepentidas, inclusive podían darle limosna a la iglesia. Las nuevas ideas progresaron con lentitud, y apenas “a fines del siglo XIV penetran bruscamente en las capas sociales, transformando en menos de dos generaciones las prácticas cotidianas y las maneras de pensar” . ¿Por qué ocurrió este cambio a fines del siglo XIV?

Desde comienzos del siglo XIV hasta comienzos del siglo XV plagas, pestes y guerras redujeron mucho la población y debilitaron las estructuras sociales. Hacia 1350 la concentración de la fortuna en manos de pocos, en detrimento de los menos favorecidos (sobre estos recaía el 60% de los impuestos), desembocó en una crisis social y económica. Las pestes y epidemias contribuyeron, entre otros, a debilitar los grandes patrimonios y a los rentistas, acrecentando aún más la crisis; además de eso, las luchas civiles y las querellas por problemas de herencia, condujeron a debilitar aún más los grandes linajes, empobreciéndose así también los ricos.

El debilitamiento social y económico de los acomodados contribuyó a empobrecer a los que ya habían caído en miseria. Era una situación de crisis social, económica y política: “Los grandes se odian entre sí, los medianos están aplastados por las contribuciones y los más pobres no encuentran manera de ganarse la vida”.

Ya hacia finales del siglo XIV y comienzos del XV esta crisis se hizo muy notoria y, ante todo, la disminución de la población cristiana se hizo crítica. Estos factores contribuyeron a que la comunidad cristiana se encontrara bastante indefensa ante las invasiones turcas y musulmanas, con lo cual éstas se convirtieron en peligros reales. La reacción frente a estos sucesos fue la reevaluación de la moral pasada: se comenzó a exaltar el matrimonio y se puso énfasis en la educación de los hijos (surgen aquí las ya nombradas hermandades). Era necesario poblar la cristiandad y restituir el orden interno para hacerle frente a todos los peligros exteriores. Los tres delitos contra natura que se combatían con más fervor eran “la sodomía, la masturbación y la continencia”.

Parece algo extraño que la continencia se considerara delito, pues normalmente el delito era la incontinencia, pero es comprensible si se considera en el contexto del repoblamiento de la cristiandad en el cual se dio este tipo de concepción del delito: “Continencia y hambre tienen las mismas consecuencias: despueblan la cristiandad”. Se trató de hacer el matrimonio atractivo para los jóvenes, diciéndoles que el acto sexual no solamente servía para procrear, sino que también era permitido buscar el placer, tal como la ‘naturaleza’ lo dictaba.

La fornicación de los solteros, se convirtió en una necesidad para el equilibrio social, y con ello se institucionalizó la prostitución para responder a ese tipo de necesidades dictadas por la naturaleza. La prostitución entonces no solamente tenía la función de proteger a las mujeres de estado de la agresión de los jóvenes, sino también de apartar de estas prácticas condenables a aquellas damas, para que se concentraran en el matrimonio.

Hacia 1400 las mujeres comenzaron a protestar por el estado de dominación en que se encontraban, además protestaron por la devaluación de su dignidad y por su desamparo frente a la justicia. Se conformaron entonces las ‘cortes de amor’ donde las mujeres tenían libre acción y escapaban de su confinamiento.

Hasta 1440, paralelamente a esta moral naturalista liberal, movimientos predicadores clamaban por la necesidad de hacer penitencia y amenazaban con la cercanía del apocalipsis, del cual supuestamente, las pestes y guerras eran un mensajero. Estas corrientes predicadoras, sin embargo, no pudieron evitar la expansión de la moral naturalista. Hacia 1440 los predicadores de la penitencia perdieron su fuerza e influencia, y la nueva moral naturalista se desarrolló plenamente y se expandió. Además, hacia 1440 las pestes se hicieron más esporádicas.

Entre 1440 y 1480, la visita al prostibulum publicum, era cuestión muy natural y se convirtió en una preocupación central, en una necesidad. Se debía actuar según lo que ‘pide la naturaleza’, siendo lo único reprobable el concubinato. Dios no se oponía a la felicidad de los hombres, aún si ésta se encontraba en los prostíbulos. Desapareció además, el tema del Juicio Final, en la pintura y en la literatura. Fue un siglo de mucha prosperidad económica y demográfica, y esa condición fue importante, para que la nueva moral naturalista y permisiva tuviera un efecto de equilibrio y orden en la sociedad. La situación inversa, es decir, la caída de la prosperidad y el desorden socioecómico (finales del siglo XV y comienzos del XVI), conllevaron a que las estructuras estables anteriores y la moral naturalista, contribuyeran al desorden y a la corrupción de la familia, en vez de seguir teniendo la función de conservar el orden y la paz social.

A finales del siglo XV y comienzos; del siglo XVI se dio un desequilibrio en cuanto a salarios entre el campo y la ciudad, siendo más elevados los de la ciudad, lo cual conllevó una fuerte migración del campo a las ciudades. Con esto los salarios urbanos sufrieron, se produjo una devaluación pronunciada y las ciudades no pudieron ya albergar más gente. Se dieron diferencias sociales gigantescas, y aumentaron así las tensiones. La prostitución se engrosó bastante con mujeres pobres que se prostituían por necesidad.

En los siglos prósperos las autoridades se habían vuelto muy permisivas con la prostitución: las prostitutas podían participar en bailes, fiestas, matrimonios, bautizos, y no se diferenciaban casi de las mujeres de estado, en cuanto a su presentación exterior y actitud. Las cortesanas a fines del siglo XV no eran diferenciables ni en sus maneras, ni en sus atuendos de las mujeres de estado, y el control moral de las hermandades no las alcanzaba porque estaban bien protegidas: eran prostitutas de mayor status, e intocables por la ley.

Las mujeres, tomando las cortesanas como ejemplo, se comenzaron a liberar, salían a fiestas y bailes, hablaban de amor con sus galanes y escogían ellas mismas sus esposos, todo esto sin provocar escándalo. La valorización del amor y la moral naturalista llevaron a la sociedad a una liberación jamás vista en siglos anteriores. La confusión entre mujeres de estado y prostitutas, era ya demasiado pronunciada a comienzos del siglo XVI, y las autoridades demasiado permisivas.

Se hizo entonces necesaria una reforma drástica de la moral y de las costumbres, ya que en tiempos de desorden social y económico, la moral naturalista solamente contribuía al caos, en vez de ser portadora del orden, como ocurrió en tiempos prósperos. Se aislaron las cortesanas, se pusieron a las hijas insumisas en su sitio y se reimplanto el orden en la familia. No se rechazaban las prostitutas públicas, solamente se quería Instituir otra vez la diferenciación física y espacial entre las prostitutas y las damas honorables.

El concubinato y el adulterio femenino se combatieron con un fervor nunca antes visto, pero la fornicación masculina en el prostíbulo seguía siendo aceptada. Hubo mujeres que se negaban a perder la libertad adquirida con tanto esfuerzo, pero los predicadores eran implacables: la mujer debía regresar a su sitio, y era permitido violar por deshonestas a las mujeres que iban a danzas y bailes, vestidas elegantemente. La mujer honesta debía temer a Dios y a las leyes que castigaban el adulterio, debía casarse y vivir alejada de las turbulencias mundanas. Las hermandades que actuaban de policía de las costumbres volvieron a actuar, violando mujeres supuestamente deshonestas, condenándolas así a la prostitución. De esta manera la prostitución conservó su lugar privilegiado, no ya tanto como institución protectora de esposas e hijas sino, ante todo, como un lugar de penitencia terrestre.

Se convirtió en una institución de represión de la mujer que deseaba ser libre. Si la mujer no se encontraba en el hogar debía estar en el burdel. Finalmente, la gran masa empobrecida que se encontraba frente a una pequeña élite libertina y de pensamiento naturalista, estaba convencida de la necesidad de hacer penitencia, convencimiento que fue invadiendo la sociedad urbana, hasta el punto de que le quitó validez y justificación a las actividades libertinas -en ese entonces ya amorales de los acomodados. “El espacio social y mental se abrió a la caza de brujas, lujuriosos y sacrilegios” .

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Cansados de los larguísimos reinados de los presidentes Francois Mitterrand y de Jacques Chirac, los franceses eligieron a Nicolas Sarkozy con la esperanza de que la energía de este último lograra revitalizar al país. Esperaban acabar así con años de inmovilismo y de ideologías obsoletas.

Lo que obtuvieron fue una ruptura con los principios fundamentales de la nación francesa y ahora se han quedado estupefactos ante este «hiperpresidente», que todos los días embiste contra un nuevo asunto, que succiona a la derecha y a la izquierda, que trastoca todos los puntos de referencia sembrando así la confusión total.

Los franceses ya reconocen, poco a poco su ingenuidad al elegir a Sarkozy como Presidente de Francia. Pero se niegan a hacer algo que tenían que haber hace mucho tiempo: admitir quién es realmente Nicolas Sarkozy.

Sí, se trata de un hombre hábil a la manera de un ilusionista que logra desviar la atención del público hacia su vida privada, ofreciéndola como espectáculo y posando en las revistas de sociedad hasta hacer olvidar su trayectoria como político.

Lo que se le reprocha es haberles ocultado a los franceses los vínculos que lo tienen atado, cuando sus compatriotas creían, erradamente, que estaban eligiendo a un hombre libre. Para comprender cómo un hombre en el que todos ven hoy a un agente de Estados Unidos y de Israel logró convertirse en jefe del partido gaullista y después en presidente de la República Francesa, es necesario que primero miremos hacia atrás y presentar a los protagonistas que hoy están esperando su revancha.

En las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, los servicios de inteligencia de Estados Unidos recurren al padrino italo-estadounidense Lucky Luciano para garantizar la seguridad de los puertos estadounidenses y preparar el desembarco de los Aliados en Sicilia. El responsable de los contactos de Luciano con los servicios estadounidenses es Frank Wisner Sr. Y más tarde, cuando el «padrino» es liberado y se exila en Italia, el encargado de mantener los contactos es Etienne Leandri.

En 1958, Estados Unidos, preocupado ante la posibilidad de la victoria del FLN en Argelia, hecho que abriría la puerta a la influencia soviética en el norte de África, decide planificar un golpe de Estado militar en Francia. En la organización de esta operación participan conjuntadamente la Dirección de Planificación de la CIA –teóricamente bajo la dirección de Frank Wisner Sr.– y la OTAN.

Pero Wisner parece que se vuelve loco y quien realmente supervisa el golpe no es otro que su sucesor: Allan Dulles. Desde Argel, un grupo de generales franceses crean un Comité de Salvación Pública, que presiona al poder civil –en París– y lo obliga a otorgar plenos poderes al general De Gaulle, sin tener que recurrir a la fuerza.

Pero Charles De Gaulle no es el peón que los anglosajones esperaban poder manejar. Al principio, De Gaulle trata de resolver la contradicción colonial concediendo una amplia autonomía a los territorios de ultramar en el seno de la Unión Francesa. Pero, en esos momentos es ya demasiado tarde para salvar el imperio francés porque los pueblos han dejado de creer en las promesas de la metrópoli y exigen la independencia.

Después de dirigir con éxito feroces campañas represivas contra los independentistas, De Gaulle acepta lo que ya resulta evidente y, haciendo gala de una sabiduría política poco común, se decide a conceder la independencia a todas las colonias.

Aquellos que lo habían conducido al poder interpretan este brusco viraje como una traición. La CIA y la OTAN apoyan entonces todo tipo de conspiraciones para eliminarlo, entre ellas un golpe de Estado que fracasa y unos 40 intentos de asesinato. Pero algunos de sus partidarios aprueban su evolución política y crean el SAC, una especie de milicia destinada a protegerlo, alrededor de Charles Pasqua.

Pasqua es simultáneamente truhán corso y ex combatiente de la Resistencia francesa contra los nazis. Casado con la hija de un traficante canadiense que se hizo rico en la época de la Ley Seca, Pasqua dirige la firma Ricard que, luego de haber comercializado una bebida prohibida –el ajenjo– se hace de una reputación de respetabilidad vendiendo anís. Sin embargo, la firma sigue sirviendo de pantalla para todo tipo de tráficos relacionados con la familia italo-newyorkina de los Genovese –la familia del propio Lucky Luciano.

No resulta entonces sorprendente que Pasqua recurra a Etienne Leandri (el «embajador» de Luciano) para reclutar a los esbirros que conformarán la milicia gaullista. Un tercer hombre desempeña también un papel protagonista en la formación del SAC: el ex guardaespaldas de De Gaulle, Achille Peretti –otro corso.

Bajo esa protección, De Gaulle traza con elegancia una política de independencia nacional. Confirma su permanencia en el bando atlántico a la vez que pone en tela de juicio el liderazgo anglosajón. Se opone a la entrada del Reino Unido en el Mercado Común (1961 y 1967); rechaza el despliegue de las tropas de la ONU en el Congo (1961); estimula a los Estados latinoamericanos a liberarse del imperialismo estadounidense (discurso de México, en 1964); expulsa a la OTAN de Francia y se retira del Comando Integrado de la alianza atlántica (1966); denuncia la guerra de Vietnam (discurso de Phnon Penh, en 1966); condena el expansionismo israelí durante la guerra de Seis Días (1967); se pronuncia a favor de la independencia de Québec (discurso de Montreal, en 1967); etc.

Simultáneamente, De Gaulle consolida el poderío de Francia al dotarla de un complejo militaro-industrial que incluye la fuerza de disuasión nuclear y garantizando su aprovisionamiento energético( l mismo que aquí, vamos). A los incómodos corsos, los aleja de su entorno confiándoles misiones en el extranjero. Etienne Leandri se convierte así en el corredor del grupo Elf (conocido hoy como Total), mientras que Charles Pasqua se convierte en el hombre de confianza de los jefes de Estado del África francófona.

Consciente de que no puede desafiar a los anglosajones en todos los terrenos a la vez, De Gaulle se alía con la familia Rothschild y designa como primer ministro al apoderado del banco Rothschild, Georges Pompidou. Ambos forman un eficaz equipo. La audacia política de De Gaulle no pierde nunca de vista el realismo económico de Pompidou.

Al dimitir De Gaulle, en 1969, Georges Pompidou ocupa brevemente la presidencia antes de morir víctima de un cáncer. Los gaullistas históricos no admiten su liderazgo y se inquietan de su tendencia anglófila. Lo denuncian como traidor cuando Pompidou, con el apoyo del secretario general de la presidencia francesa Edouard Balladur, permite la entrada de «la pérfida Albión» en el Mercado Común Europeo.


La fabricación de Nicolas


Pues bien, una vez descrito el escenario, volvamos a nuestro personaje principal: Nicolas Sarkozy. Nicolas nace en 1955, es hijo de un noble húngaro, Pal Sarkosy de Nagy-Bocsam, que llegó a Francia huyendo del Ejército Rojo, y de Andrée Mallah, judía proveniente en Tesalónica. Después de tener tres hijos (Guillaume, Nicolas y Francois), la pareja se divorcia. Pal Sarkosy de Nagy-Bocsa se casa de nuevo con Christine de Ganay, una aristócrata con la que tendrá dos hijos (Pierre-Olivier y Carolina). En vez de ser educado solamente por sus padres, Nicolas se verá sometido a los vaivenes de esta familia “reconstruida”.

Su madre se convierte en secretaria de Achille Peretti, quien después de participar como cofundador en la creación del SAC, el guardaespaldas de De Gaulle, había hecho una brillante carrera política. Resultó electo diputado y alcalde de Neuilly-sur-Seine, el más rico suburbio de París, y más tarde, presidente de la Asamblea Nacional.

Sin embargo, en 1972 Achille Peretti se enfrenta a graves acusaciones. La revista Time revela en Estados Unidos la existencia de una organización criminal secreta, «la Unión Corsa» que controla gran parte del tráfico de estupefacientes entre Europa y Estados Unidos. Se trata de la celebre «french connexion» que Hollywood llevará posteriormente a la pantalla. Basándose en audiencias del Congreso y en sus propias investigaciones, Time menciona el nombre de un jefe mafioso, Jean Ventura, arrestado en años anteriores en Canadá y que no es otra cosa que el delegado comercial de Charles Pasqua en la firma Ricard. Se mencionan los nombres de varias familias como dirigentes de la «Unión Corsa», entre ellas el de la familia Peretti. Achille desmiente, pero se ve obligado a renunciar a la presidencia de la Asamblea Nacional francesa y sobrevive incluso a un «suicidio».

En 1977, Pal Sarkosy de Nagy-Bocsa se separa de su segunda esposa, Christine de Ganay, quien establece entonces una relación con el segundo hombre más importante de la administración central del Departamento de Estado estadounidense. Christine de Ganay se casa con él y se instala en Estados Unidos. El mundo es tan pequeño, cosa harto conocida, que su marido resulta ser nada más y nada menos que Frank Wisner Jr., hijo del anterior Frank Wisner. Aunque no se sabe cuáles eran las funciones de Frank Wisner Jr. en el seno de la CIA, está claro que desempeña un papel importante. Nicolas, que se mantiene muy cerca de su madrastra, de su medio hermano y de su media hermana, comienza a volverse hacia Estados Unidos, donde participa en programas de formación que organiza el Departamento de Estado.

Durante este mismo período, Nicolas Sarkozy se une al partido gaullista. Allí se relaciona rápidamente con Charles Pasqua, quien no sólo es un líder a nivel nacional sino además el responsable de la sección departamental de Hauts-de-Seine.

En 1982, al terminar sus estudios de derecho y siendo ya miembro del colegio de abogados, Nicolas Sarkozy se casa con la hija de Achille Peretti. Charles Pasqua asiste a la boda como testigo del novio. El abogado Sarkozy defiende los intereses de los amigos corsos de sus mentores. Adquiere una propiedad en Córcega, en Vico, y estudia incluso la posibilidad de reemplazar la «y» de su apellido por una «i» para darle una consonancia corsa.

Al año siguiente, Nicolas Sarkozy resulta electo alcalde de Neuilly-sur-Seine, reemplazando a su tío político Achille Peretti, víctima de una crisis cardiaca.

Pero Nicolas no tarda en traicionar a su esposa y, a partir de 1984, sostiene una relación clandestina con Cecilia, esposa de Jacques Martin, el más conocido de los animadores de la televisión francesa de aquel entonces, a quien había conocido cuando los casó, en el ejercicio de sus funciones como alcalde de Neuilly. Doble vida durará 5 años antes de que los amantes abandonen a sus respectivos cónyuges para fundar una nueva familia.

En 1992, Nicolas asiste como testigo al casamiento de la hija de Jacques Chirac, Claude, con un editorialista del diario francés Le Figaro. Incapaz de contenerse, seduce a Claude y sostiene una breve relación con ella mientras que sigue viviendo oficialmente con Cecilia. El marido engañado se suicida mediante el uso de drogas. La ruptura entre la familia Chirac y Nicolas Sarkozy es brutal e irreversible.

En 1993, la izquierda francesa pierde las elecciones legislativas. El presidente Francois Mitterrand se niega a dimitir y comienza la cohabitación con un primer ministro de derecha. Jacques Chirac, que ambiciona la presidencia y planea entonces formar con Edouard Balladur un dúo comparable al de De Gaulle y Pompidou, se niega a asumir de nuevo el cargo de primer ministro y cede el paso a su «amigo de 30 años», Edouard Balladur.

A pesar de su turbulento pasado, Charles Pasqua se convierte en ministro del Interior. Mientras conserva el control de la marihuana marroquí, aprovecha su cargo para legalizar sus otras actividades tomando el control de casinos, y de actividades como el juego y las carreras en el África francófona. También establece nexos en Arabia Saudita e Israel y se convierte en oficial honorario del Mossad. Nicolas Sarkozy, mientras tanto, es ministro de hacienda y portavoz del gobierno.

En Washington, Frank Wisner Jr. se convierte en sucesor de Paul Wolfowitz como responsable de la planificación política en el Departamento de Defensa. Nadie se fija en los lazos que lo unen a portavoz del gobierno francés.

En esos momentos reaparece en el seno del partido gaullista la tensión que ya se había vivido 30 años antes entre los gaullistas históricos y la derecha financiera que representa Balladur. La novedad es que Charles Pasqua, y junto a él el joven Nicolas Sarkozy, traicionan a Jacques Chirac para acercarse de la corriente de Rothschild. Todo degenera. El conflicto alcanzará su apogeo en 1995, cuando Edouard Balladur se presenta como candidato a la presidencia de la República contra su ex amigo Jacques Chirac, y resulta derrotado. Lo más importante es que, siguiendo las instrucciones de Londres y Washington, el gobierno de Balladur abre las negociaciones para la entrada de los Estados de Europa Central y Oriental, ya liberados de la tutela soviética, en la Unión Europea y la OTAN.

Reina la discordia en el seno del partido gaullista, donde los amigos de ayer están ahora dispuestos a matarse entre sí. Para financiar su propia campaña electoral, Edouard Balladur trata de apoderarse de las reservas secretas del partido gaullista, que se esconde bajo la doble contabilidad de la empresa petrolera Elf. A penas muerto el viejo Etienne Leandri, los jueces ordenan un registro en la empresa y sus dirigentes son encarcelados. Pero Balladur, Pasqua y Sarkozy nunca lograrán recuperar el botín.

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La caída en desgracia


A lo largo de su primer mandato Jacques Chirac mantiene a distancia a Nicolas Sarkozy. Este último se mantiene en silencio durante este período de caída en desgracia. Muy discretamente, sigue cultivando sus relaciones con los círculos financieros.

En 1996, al cabo de un largo proceso de divorcio, Nicolas Sarkozy se casa con Cecilia. Los testigos de la boda son los millonarios Martin Bouygues y Bernard Arnaud (el hombre más rico de Francia).

Último acto


Mucho antes de la crisis iraquí, Frank Wisner Jr. y sus colegas de la CIA planifican ya la destrucción de la corriente gaullista y el ascenso de Nicolas Sarkozy. La operación se desarrolla en tres tiempos: Primero, eliminación de la dirección del partido gaullista y toma del control de su aparato. Segundo, eliminación del principal rival de derechas e investidura del partido gaullista a la elección presidencial. Y finalmente, eliminación de todo contendiente serio de izquierda, para garantizar la elección de Nicolas Sarkozy a la presidencia de la República Francesa.

Durante varios años, los medios de difusión se mantienen pendientes de las revelaciones póstumas de un promotor inmobiliario. Antes de morir de una grave enfermedad, este hombre, por razones que nunca se han aclarado, grabó una confesión en video. Por alguna razón aún más oscura, el «video» fue a dar a manos de un jerarca del Partido Socialista, Dominique Strauss-Kahn, quien lo envía directamente a la prensa.

Las confesiones de este individuo no dan a lugar a ninguna sanción judicial, pero abren la caja de Pandora. La principal víctima de los sucesivos escándalos será el primer ministro Alain Juppé. Para proteger a Chirac, Juppé asume él solo la responsabilidad por todas las infracciones penales. Al ser marginado Juppé, queda libre el camino para que Nicolas Sarkozy logre ponerse a la cabeza del partido gaullista.

Sarkozy explota entonces su posición para obligar a Jacques Chirac a reintegrarlo al gobierno, a pesar del odio recíproco. Se convierte, en definitiva, en ministro del Interior. ¡Grave error! Desde ese cargo, Sarkozy controla a los prefectos y utiliza a la policía política para penetrar las principales instituciones administrativas.

También se ocupa de los asuntos referentes a Córcega. El prefecto Claude Erignac ha sido asesinado. Aunque nadie reclama la autoría del crimen, inmediatamente se interpreta este como un desafío de los independistas hacia la República. Al cabo de una larga persecución, la policía logra arrestar a un sospechoso fugitivo, Yvan Colonna, hijo de un diputado socialista. Pasando por alto el principio de presunción de inocencia, Nicolas Sarkozy anuncia el arresto acusando al sospechoso de ser el asesino. La oportunidad la pintan calva y sólo faltan dos días para la realización del referendum que el ministro del Interior organiza en Córcega para modificar el estatus de la isla. A pesar de todo, los electores rechazan el proyecto de Sarkozy que, según algunos, favorece los intereses de los mafiosos.

Aunque Yvan Colonna fue posteriormente encontrado culpable, lo cierto es que él siempre ha proclamado su inocencia y que no se encontraron pruebas materiales en su contra. Extrañamente, el hombre se refugió en el silencio, prefiriendo ser condenado antes que revelar lo que sabe. Revelamos aquí que el prefecto Erignac no fue víctima de los nacionalistas sino que fue abatido por un asesino a sueldo, Igor Pecatte, que fue llevado inmediatamente a Angola, donde el grupo Elf lo contrató como miembro de su cuerpo de seguridad.

El móvil del crimen tenía que ver precisamente con las anteriores funciones del propio Erignac, responsable de las redes africanas de Charles Pasqua en el ministerio de la Cooperación. En cuanto a Yvan Colonna, se trata de un amigo personal de Nicolas Sarkozy desde hace décadas y sus hijos mantenían relaciones.

Estalla entonces un nuevo escándalo. Comienzan a circular listados falsos que acusan a varias personalidades de tener cuentas bancarias en Luxemburgo, en el banco Clearstream. Entre los acusados se encuentra Nicolas Sarkozy. Este presenta una denuncia y da por sentado que su rival de derecha en la elección presidencial, el entonces primer ministro Dominique de Villepin es el organizador de la maniobra. Y no esconde su intención de llevarlo a prisión.

En realidad, los falsos listados fueron puestos en circulación por miembros de la Fundación franco-americana, que tiene como presidente a John Negroponte y como administrador a Frank Wisner Jr. Lo que los jueces no saben, y que nosotros revelamos aquí, es que los listados fueron fabricados en Londres por un oficina común de la CIA y del MI6, Hakluyt & Co., administrada también por Frank Wisner Jr. Villepin se defiende de las acusaciones que se le atribuyen, pero se ve sometido a una investigación y a un arresto domiciliario y, de hecho, es puesto temporalmente al margen de la vida política. Vía libre para Sarkozy, por el lado de la derecha.

Ya queda sólo neutralizar las candidaturas de oposición. Las cuotas de adhesión al Partido Socialista se reducen a un nivel simbólico, para atraer nuevos militantes. Pero de la noche a la mañana, miles de jóvenes se enrolan en esa organización. Por lo menos 10 000 de estos nuevos militantes son en realidad miembros del Partido Trotskista «lambertista» (en referencia al nombre de su fundador, Pierre Lambert). Históricamente esta pequeña organización de extrema izquierda se ha puesto al servicio de la CIA contra los comunistas estalinianos durante la época de la guerra fría (Se trata del equivalente del SD/USA de Max Shatchman, que formó a los neoconservadores en Estados Unidos).

No es la primera vez que los «lambertistas» se infiltran en el Partido Socialista. Anteriormente, ya habían introducido en esa organización dos célebres agentes de la CIA: Lionel Jospin (que se convirtió en primer ministro) y Jean-Christophe Cambadelis, el principal consejero de Dominique Strauss-Kahn.

Se organizan elecciones primarias en el seno del Partido Socialista con vista a la designación de su candidato a la elección presidencial. Dos personalidades participan en la competencia: Laurent Fabius y Segolene Royal. Pero sólo el primero representa un peligro para Sarkozy. Dominique Strauss-Kahn se suma entonces a la competencia con la misión de eliminar a Fabius en el último momento. Y lo logrará gracias a los votos de los «lambertistas» infiltrados, que no votarán por él sino por Royal.

La operación se hace posible porque Strauss-Kahn, de origen judío-marroquí, se encuentra desde hace tiempo en la nómina de Estados Unidos. Los franceses ignoran que imparte clases en la universidad estadounidense de Stanford, donde fue contratado nada más y nada menos que por Condoleezza Rice.

Inmediatamente después de su llegada a la presidencia, Nicolas Sarkozy y Condoleezza Rice concretarán su agradecimiento a Strauss-Kahn haciendo posible su elección para asumir la dirección del Fondo Monetario Internacional.

Primeros días en el Palacio del Elíseo


En la noche de la segunda vuelta de la elección presidencial, cuando los institutos de sondeos anuncian su probable victoria, Nicolas Sarkozy pronuncia un breve discurso dirigido a la nación desde su cuartel general de campaña. Luego, contrariamente a todo lo costumbrado, en vez unirse a la celebración con los militantes de su partido, se va al Fouquet’s. Este célebre restaurante de los Campos Elíseos, antiguo centro de reunión de la «Unión Corsa» y hoy perteneciente al propietario de casinos Dominique Desseigne, fue puesto enteramente a la disposición del presidente electo para que este recibiera a sus amigos y principales donantes [de fondos] a su campaña. Llegan allí un centenar de invitados, entre ellos los hombres más ricos de Francia se codean con los dueños de casinos.

Después, el presidente se otorga a sí mismo unos días de merecido descanso. Un jet privado Falcon-900 lo lleva a Malta donde descansa en el Paloma, el yate de 65 metros de eslora de su amigo Vincent Bolloré, millonario formado en el banco Rothschild.

Finalmente, tiene lugar la investidura de Nicolas Sarkozy como presidente de la República Francesa. Lo primero que hace no es firmar un decreto de amnistía sino autorizar los casinos de sus amigos Desseigne y Partouche a aumentar la cantidad de maquinas tragamonedas. Sarkozy conforma su equipo de trabajo y su gobierno. No resulta sorprendente encontrar en ellos a un sospechoso propietario de casinos (el ministro de Juventud y Deportes) y al cabildero de los casinos del amigo Desseigne (que se convierte en vocero del partido «gaullista»).

Nicolas Sarkozy se apoya principalmente en cuatro personas:

Claude Guéant, secretario general de la Presidencia de la República. Es socio-gerente del banco Rothschild.

Jean-David Lévitte, consejero diplomático. Hijo del ex director de la Agencia Judía. Fue embajador de Francia ante la ONU, hasta que Jacques Chirac lo sacó de ese puesto por considerarlo demasiado cercano a George Bush.

Alain Bauer, el hombre que se mueve en la sombra. Su nombre no aparece en los anuarios. Es el encargado de los servicios de inteligencia. Nieto del Gran Rabino de Lyon, ex miembro del Grand Orient de France (la principal logia masónica francesa) y ex número 2 de la National Security Agency estadounidense en Europa.

Frank Wisner Jr., nombrado entretanto como enviado especial del presidente Bush para la independencia de Kosovo, quien insiste para que Bernard Kouchner sea nombrado ministro de Relaciones Exteriores con una doble misión prioritaria: la independencia de Kosovo y la liquidación de la política de Francia en el mundo árabe.

Kouchner, judío de origen báltico, comenzó su carrera participando en la creación de una ONG humanitaria. Gracias a la financiación de la National Endowment for Democraty participó en las operaciones de Zbigniew Brzezinski en Afganistán, junto a Osama Ben Laden y los hermanos Karzai, contra los soviéticos. En los años 1990 aparece junto a Alija Izetbegovic, en Bosnia Herzegovina. Fue Alto Representante de la ONU en Kosovo de 1999 a 2001.

Bajo el control del hermano menor del presidente Hamid Karzai, Afganistán se ha convertido en el primer productor mundial de adormidera [también llamada amapola]. El látex blanco que se obtiene de esta planta es procesado en Afganistán para convertirlo en heroína que la fuerza aérea estadounidense transporta posteriormente a Camp Bondsteed (en Kosovo). Allí los hombres de Hacim Thaci se encargan de la distribución, principalmente en Europa y eventualmente en Estados Unidos. Los fondos que se obtienen se destinan a financiar las operaciones ilegales de la CIA.

Karzai y el propio Thaci son desde hace mucho amigos personales de Bernard Kouchner, que seguramente nada sabe de las actividades criminales de estos a pesar de los informes internacionales a los que estas han dado lugar.

Para completar su gobierno, Nicolas Sarkozy nombra a Christine Lagarde como ministro de Economía y Finanzas. Esta hizo toda su carrera en Estados Unidos, donde dirigió el prestigioso gabinete de juristas Baker & McKenzie. En el seno del Center for International & Strategic Studies de Dick Cheney, Christine Lagarde fue copresidente –junto con Zbigniew Brzezinski– de un grupo de trabajo que supervisó las privatizaciones en Polonia. También organizó, trabajando para Lockheed Martin, un intenso cabildeo contra el fabricante francés de aviones Dassault.

Nueva escapada durante el verano. Nicolas, Cecilia, la amiga de ambos y sus hijos se van de vacaciones a Estados Unidos, en Wolfenboro, cerca de la propiedad del presidente Bush. Esta vez el que paga la cuenta es Robert F. Agostinelli, un banquero de negocios de Nueva York, sionista y neoconservador de pura cepa que se expresa en Commentary, la revista del American Jewish Committee.

El éxito de Nicolas beneficia a su medio hermano Pierre-Olivier. Bajo el nombre americanizado de «Oliver», Frank Carlucci (quien fuera el número 2 de la CIA, luego de ser reclutado por Frank Wisner Sr.) lo nombra director de un nuevo fondo de inversiones del Carlyle Group (la sociedad que gestiona simultáneamente las carteras de acciones de la familia Bush y de la familia Ben Laden). Convertido en el quinto negociante a nivel mundial, administra actualmente las principales cuentas de los fondos soberanos de Kuwait y Singapur.

La tasa de popularidad del presidente Sarkozy está cayendo en picado en los sondeos. Uno de sus consejeros de relaciones públicas, Jacques Seguela (que también es consultor de comunicación política de la NED para diferentes operaciones de la CIA en Europa Oriental), aconseja desviar la atención del público con nuevas «people stories». El anuncio de su divorcio de Cecilia aparece entonces en [el diario francés] Libération, el diario de su amigo Edouard de Rotshchild, para tapar las consignas de los manifestantes en un día de huelga general.

Peor aún, su comunicador organiza un encuentro con la artista y ex modelo Carla Bruni. Días después, se oficializa su relación con el presidente y la propaganda mediática tapa de nuevo las críticas políticas. Semanas más tarde se produce el tercer matrimonio de Nicolas. Esta vez escoge como testigos a Matilde Agostinelli (la esposa de Robert) y a Nicolas Bazire, ex director del gabinete de Edouard Balladur, convertido en socio-gerente del banco Rothschild. Y esto es todo de momento. Parece que los franceses tienen los ojos tan cerrados como los españoles. Lo que no es un alivio.

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El Consejo de la UE ha decidido aprobar la Directiva de Retorno que establece un plazo máximo de detención de los/las inmigrantes “sin papeles” de hasta 18 meses, permitiendo,además, que sea una autoridad administrativa, y no exclusivamente un juez, quien pueda decidir( inseguridad jurídica) la detención de los inmigrantes en los Centros de Internamiento de Extranjeros CIEs antes de proceder a expulsarlos, y que establece también la detención de menores no acompañados.

En Europa los ciudadanos del Mundo no pueden entrar, ir y venir, o quedarse a vivir en su propio planeta. Eso es lo que hay y los ciudadanos europeos no pueden evitarlo porque ellos son un cero a la izquierda, una mierda seca, vamos.
Estos tunantes que tenéis de amos, sabían de antemano el tema de la crisis que ellos mismos han provocado para “limpiar” al personal y crear de paso el miedo necesario para que no se olvide que son dependientes y que ellos son quienes tienen el capital.

Con la Directiva de Retorno se quitan de encima a los inmigrantes que les sobran y poder mantener así los costes salariales suficientemente bajos que necesita la “competitividad de la economía europea”.

El derecho a la libre circulación de las personas, que ellos mismos consagran como si de algo inamovible se tratara y que por establecerlo precisamente como derecho consideran que pueden anularlo( los derechos os los metéis en el culo mejor), queda reducido a una simple autorización administrativa discrecionalmente concedida en función de las variables necesidades de ganancia y acumulación del capitalismo europeo.


Los amitos Sarkozy- Merkel y, el resto de quienes gobiernan en Europa con la complicidad de los ciudadanos europeos, sí, es decir, todos, hacen una política, claramente regresiva hacia esos humanos que no son considerados utilizables.


Estos adoradores y lameculos del capital que gobiernan ilegitimamente nuestras ciudadades, son claramente xenófobos.Pues xenófobos son quienes mantienen en Europa 280 centros de internamiento actualmente y que piensan ampliar y extender allende las fronteras como de hecho ya ocurre con el concurso de gobiernos comprados para ejercer funciones de carceleros a las puertas de la “Fortaleza Europa”.


Y evidentemente, el derecho que se crea en Europa es fascista y conculca los propios de derechos de la Carta Europea de Derechos Humanos( cuando queraís hechazle un ojo).

Se me olvidaba, los mariconazos españoles que dirigen ese país, que no se escapan, son lo mismo de mierdas y fascistas que los anteriores, que duda cabe. desde el Rey al último alcalde, porque amigos, el régimen no ha cambiado.

Espero que si la naturaleza es justa les haga pasar el mismo dolor que ellos les hacen pasar a los emigrantes que quieren venir a España o a cualquier parte de Europa o del Mundo. Sobre todo ese dolor debería incidirles en el alma.

La gente de este planeta tenemos un problema muy, muy serio que resolver y no lo estamos enfrentando. A mi no me importa morir.¿ Y a ti?

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¿Qué podemos hacer ante la mentira, la estafa, el robo, la traición y el miedo que los poderes políticos europeos establecen sobre los ciudadanos europeos?
Europa, “su” proyecto de unión, que acabará mal, así lo espero, está hoy controlada por las multinacionales. Los europeos no cuentan nada más que para justificar la existencia de los lacayos de esas multinacionales y bancos y darles legitimidad. Europa tiene hoy un sistema político más fascista que nunca al servicio del capital puro y duro. En Europa no se sabe qué es un sistema democrático, lo mismo que tampoco se conoce en España. En Europa la democracia es un espejismo, se desconoce.

Un Parlamento en el que no concurran representantes directos de los ciudadanos no es un Parlamento democrático. Un sistema político en el que el Consejo legisla y puede llevar a cabo su política al margen de cualquier control Parlamentario no es democrático.

Un sistema político que deja en manos privadas la emisión de moneda no es democrático. Un sistema político que no respeta las decisiones tomadas en referéndum y continúa su política al margen de dichas decisiones no es ni respetuoso ni, por supuesto, democrático. Si los europeos permiten que el no al Tratado de Lisboa decidido en Irlanda por los irlandeses no sea respetado y tenido en cuenta, no solo serán unos traidores, sino que estarán definitivamente abocados a ser los esclavos del capital internacional y nunca jamás podrán ser hombres libres. Estamos en un momento importantísimo para nuestro futuro. Los políticos europeos, que han usurpado el poder a los ciudadanos en los distintos países de Europa, por supuesto incluido el nuestro, poniéndolos en manos de bancos y multinacionales, son ellos mismos quienes deciden cuánto poder van a tener, sin límite alguno y sin sistema de responsabilidades alguno. Da la sensación que han calcado el sistema político español.

Así es, el Parlamento Europeo no cuenta para nada dentro de las instituciones; no cuenta con la iniciativa para elaborar leyes, sino que únicamente participa en su elaboración y bajo la tutela, o vigilancia, del Consejo de Ministros. El Consejo de Ministros se ha elevado así mismo al rango de co-legislador con lo que se elimina la deseable separación de poderes. El sistema judicial europeo no es independiente en absoluto, por lo que la justicia, lo mismo que en España, puede ser comprada e influenciada.
Existe una serie de procedimientos llamados “especiales” en manos del Consejo al margen de todo control y que éste utiliza para establecer sus políticas al servicio de las multinacionales.
Hay que saber que existen un sinfín de instituciones que no se encuentran bajo el control o la vigilancia del Parlamento, como puede ser el Banco Central Europeo.
Y también hay que saber que el artículo 104 de Maastricht, ahora artículo 123 del Tratado de Lisboa, permite que la emisión de moneda se encuentre en manos privadas.
Y desde luego la ciudadanía europea no tiene medio alguno de oponerse a los abusos de poder en el marco de esas instituciones
Hoy los Estados ya no pueden obtener préstamos de sus bancos centrales». ¿Qué quiere decir esto?. Sencillo, que los Estados han dejado su poder para crear moneda en manos de los bancos privados. Los bancos han obtenido de los gobernantes –mediante la corrupción, por supuesto– el derecho, fundamental, de crear la moneda. Antes cuando un Estado necesitaba dinero para construir vías férreas, viviendas u hospitales, creaba por sí mismo su moneda, y no tenía que pagar intereses durante los reembolsos. Esto es muy importante, pues nos condena a trabajar sin descanso en provecho de quienes cobran rentas sin hacer nada. El Estado creaba moneda de la siguiente manera: El Estado obtenía un préstamo de su banco central (que fabricaba moneda con ese objetivo) y, a medida que el Estado reembolsaba ese préstamo, el Banco Central destruía ese dinero, ¡pero sin que el Estado tuviera que pagar intereses!. Ahora no, ahora el Estado se prohíbe así mismo recurrir a los préstamos de su propio banco central y se priva por tanto a sí mismo de la creación monetaria. Por consiguiente, el Estado, nuestro propio Estado, nos obliga ahora a pedir prestado a instituciones privadas, a las que tendremos que pagarles intereses, que antes no pagábamos. Y esto en interés de quien se establece, del nuestro,?. No, del nuestro segurísimo que no. Se puede comprobar claramente que la deuda pública se ha elevado constantemente, y se puede comprobar igualmente el aumento del desempleo.

En definitiva, con el artículo 123 del Tratado de Lisboa y antes con el artículo 104 del Tratado Maastricht la prohibición de que los Estados pudieran crear moneda se elevó al más alto nivel del derecho, internacional y constitucional, lo que se hace irreversible y pone fuera del alcance de los ciudadanos. A partir de ese momento quedaba prohibido recurrir a préstamos del propio Banco Central, y eso a los ciudadanos europeos no se le dijo. Eso es ser deshonesto y un comportamiento de traidores que deben pagar por ello
Hay que saber igualmente que existe el AGCS o Acuerdo General sobre el Comercio de Servicio y del que los estados no pueden salir lo mismo que resultaría dificilísimo salir de la Unión Europea.

Estos acuerdos se firmaron en secreto, la generalidad de los ciudadanos los desconocen y tienen el mismo genoma antidemocrático que la Unión Europea. Fue concebido para dar satisfacción a los intereses de multinacionales y de los bancos y su finalidad es eliminar todas las obligaciones en lo tocante al comercio de servicios. Es decir, los Estados, en el marco de las negociaciones secretas del AGCS, se quitan entre ellos la posibilidad de prohibir a las empresas comportamientos anómalos : yo dejo de prohibir esto, pero tú renuncias a prohibir aquello otro… La ciudadanía aquí no cuenta para nada, esta indefensa, ¡y nadie habla de es. Es irreversible: las multas que los Estados aceptan pagar en caso de retirada son tan prohibitivas que resultan impagables. Los acuerdos del AGCS se negocian, por tanto, en secreto y por una sola persona: el comisario europeo para el comercio exterior… Una sola persona, en nombre de 480 millones de personas, negocia en secreto acuerdos decisivos que afectan a todo el mundo de forma irreversible. Las instituciones no están al alcance de los ciudadanos. Los europeos estamos indefensos ante los usurpadores al servicio del capital internacional revestidos de falsa honorabilidad. No hay medios para recurrir esas decisiones, no hay organismos de defensa de los ciudadanos que ya quisieran ellos serlo, ni siquiera la prensa, que claramente está a su servicio; está comprada, alzará la voz en defensa de los ciudadanos de Europa. Nos han traicionado en Europa lo mismo que nos han traicionado en España. ¿Qué podemos hacer?, ¿quizás la definitiva revolución? .

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El Instituto Europeo para la Prevención y el Control del Crimen señala a España como el burdel de Europa. Somos los primeros, por fin, en algo. Pero un negocio tan floreciente no puede ser ajeno a los cambios económicos globales. ¿Afecta la crisis económica a la prostitución, que es uno de los muchos negocios autónomos fundamentados en la explotación de la belleza y el sex-appeal del propio cuerpo? Sí, afecta. De ahí, las rebajas y los descuentos, el 2 por 1, el todo incluido, el griego a precio de francés… Afecta mucho.

Cuanto mejor funciona la economía del país, más acuden sus varones al mercado del sexo; y, con el desarrollo, se va pasando de los puti-clubs de carretera al hotelito legal donde se ficciona que hasta las putas son clientes cuando, en realidad, son empleadas. Pero en cuanto llegan las crisis, los españoles follamos menos o lo hacemos con profesionales de menos nivel: de la calle, por ejemplo, que es el feudo de las extranjeras y de las oriundas drogadictas. El paradigma del putero, que era el padre de familia sexualmente descontento en busca de consuelo, ha ido pasando a ser el joven harto de tirar el dinero tratando de ligar aborígenes a golpe de cubata en las discotecas: Ahora compra el cuerpo de una puta por un rato, se solaza a tiro hecho, y hasta economiza.

La crisis se agrava por el entrometimiento y la inepcia de la clase política: la cruzada por el civismo en Barcelona, por ejemplo, ha cristalizado en una ordenanza para cazar a las prostitutas si se les encuentra en la calle, además de en los cierres de algunos puti-clubs y un par de hoteles pantalla.

Ciertas ONGs atacan también y señalan las causas de la prostitución: Ignorancia, coacción o afán de simple supervivencia. Pero hay más móviles: también está el amor al dinero fácil y la alergia al opresor trabajo manual. Sólo un 10% de las prostitutas son españolas, porque la remuneración no les compensa: Aunque haya maniquíes que cobren 2.000 € por un servicio, lo normal es que un acoplamiento callejero cueste 20 €; uno en hotelito o sauna, 50.; a domicilio, suba al doble. Precios de derribo, tomando en cuenta que se trata de jovencitas del Este, sudamericanas y africanas de porte inmejorable. Además, la protección de chulos-delincuentes y chulos-policías es una verdadera lacra, intolerable para una española.

¿Puede entrar el mayor negocio del mundo en recesión? Sí, puede. El sector deberá reconvertirse, como tantos otros, con la prejubilación de muchas de las trabajadoras del sexo , desplazadas por la creciente competencia de las más jóvenes. Hoy mismo, sin ir más lejos, se ha cerrado en una redada policial un tugurio de lenocinio cuyas pupilas aparentaban —de hecho, ninguna lo era— ser menores de edad. Porque, como en todos los otros sectores productivos, la experiencia hace tiempo que dejó de ser un grado. Chocantemente, tanta prejubilación anticipada, tanto derroche de capacidades, no son mal vistos por ese famoso Instituto Europeo para la Prevención y el Control del Crimen. Mess.

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