Todo el mundo puede mentir. El mérito no es demasiado grande. Pero sólo el poderoso puede hacerlo con impunidad. El poeta legitima la mentira por su belleza, como por su utilidad el amo la consagra ante el esclavo, el padre frente al hijo, o el gobernante respecto a los gobernados. La estética y la moral utilitarias legitiman la falta a la verdad si, y sólo si, el mentiroso ocupa una posición de poder artístico o social frente al mentido. La mentira del inferior al superior, peligrosa para la relación de dominio, debe ser castigada.
La partidocracia ha logrado una proeza inaudita: la normalización. Algo extraordinario, porque los regímenes totalitarios lo desearon y nunca lo consiguieron. Proeza sin par, porque no ha utilizado la violencia física para imponerse. De no ser mentira, se trataría de una creación casi perfecta, pues ha conseguido que la suscripción del régimen sea por convicción, y no por miedo. ¿Quién lo hubiese dicho?
Ha logrado también abrumar la historia de un modo sin paralelos. Todo está en tinieblas: es la mejor forma de absorber la cuestión de su origen, hasta hacerla desaparecer. Sí, se habla de una Transición, pero no es de mucha monta. Lo justo para injertar en las conciencias lo ideal de aquel movimiento quieto y razonable, calculado y sopesado, cabal. Ahora vámonos de juerga.
El toreo se ajusta perfectamente a la idea que Wagner tenía del arte como “flotar en el vértigo”. También Nietzsche, con su concepción del arte como voluntad de poder, da explicación a las experiencias esensoriales que describen los toreros. Un estar más allá de nosotros mismos puede producirnos una embriaguez de belleza, testosterona y goce de la forma. Sucede con la Tauromaquia lo mismo que con otros ámbitos de la creación artística, cada individuo suele tener una perspectiva diferente de una misma obra. N. lo atribuye a que lo viviente, está influido por una infinidad de fuerzas que son asimiladas o descartadas en función de la interpretación que hacemos o de la evaluación de sus posibilidades de acrecentar la vida.
Esta interpretación o visión determinan como es el mundo circundante, por ejemplo, una lagartija escucha el menor ruido en la hierba pero no el disparo de un revolver. Este carácter perspectivista es una condición fundamental de toda vida. En lo orgánico hay una agrupación de fuerzas, que generan una perspectiva, al igual que en lo inorgánico, por ejemplo la atracción-repulsión, pero las relaciones de poder están prefijadas.
Todo ser es perspectivista-perceptivo y por tanto lo sensible es lo real y verdadero, así como la apariencia pertenece a lo real por su carácter perspectivista. Cuando una perspectiva se impone a las demás, lo percibido se convierte en objetos, en algo consistente con propiedades permanentes. Lo aparente se convierte en verdadero en función de que una perspectiva se imponga, luego lo verdadero es apariencia, error.
El mundo orgánico es mera apariencia o error y gracias a la lógica podemos darle consistencia y coherencia. La verdad es en realidad una perspectiva o error que es necesario para la vida.
Siendo el arte la más elevada voluntad de apariencia y la verdad, el parecer fijado en cada caso, esta última actúa como una inhibición y destrucción de la vida. Si la vida ha de acrecentarse a sí misma y la voluntad de verdad es un síntoma de degeneración, el arte tiene más valor que la verdad.
Ereb
Read MoreAsí como un fumador de opio en sus embriagueces puede soñar con los más hermosos castillos y los más audaces pensamientos de poder mundial, así fue posible narcotizar con este opio liberal-marxista también a las anchas masas de todos los pueblos, de todas las ciudades mundiales, y volverlos infieles a sus propios intereses naturales.
Cuando el marxismo hablaba de una solidaridad de todos los proletarios del mundo, con ello no estaba proclamado una consigna favorable a los trabajadores, sino al contrario, estaba poniendo el hacha en la raíz vital de todo trabajador; porque mientras los pueblos viven, el trabajador, el campesino o el artesano están ligados con su destino indisolublemente al Suelo. Desde que existe el mundo sólo gente rica tuvo la posibilidad de recorrer viajando muchos países y de llegar a conocer pueblos extraños. En el curso de la historia mundial nunca fueron internacionalistas los trabajadores, ni los campesinos ni los artesanos, sino prestidigitadores, los charlatanes y los defraudadores del pueblo, que hoy suelen encontrarse viviendo dentro de los partidos políticos. Por eso no es casualidad que al crecer las urbes mundiales estos tipos de la sociedad pasaran a primer plano.
La segunda teoría del marxismo fue la prédica de la lucha de clases. A través de ella se ha asestado un segundo golpe contra el trabajador, porque es falsedad llamar a una parte de un organismo contra la otra a la revuelta y prometer luego a todo el cuerpo el saneamiento. Esto fue interno, orgánico e ideológicamente, el mayor fraude que se cometió y se sigue cometiendo contra el trabajador mundial; aún cuando comprendemos que millones siguieran esta consigna porque sintieron dirigidos contra ellos otra lucha de clases, una lucha de clases del capitalismo, desde arriba. Por eso la historia ha de juzgar la lucha de clases capitalista desde arriba de la misma manera que la lucha de clases marxista desde abajo. Ambas son culpables de la miseria final que hoy vivimos.
En tercer lugar la prédica del pacifismo fue la consecuencia necesaria de estas dos confusiones de conceptos. No significa otra cosa que este organismo integral, puesto en un estado de graves convulsiones, debía ser ahora también librado al mundo circundante enemigo. El pacifismo en esta forma -que no ha de ser confundido con el auténtico amor a la paz- era un llamamiento a la alta traición y a la traición a la Patria, era un medio para reunir a todos los posibles o imaginarios adversarios y volver al pueblo incapaz de toda resistencia. Esta consigna ejerce y ejerció su efecto en el campo político exterior, que nos ha arrojado a una esclavitud tributaria y al desprecio político exterior en el que estuvimos y estamos sumidos.
Un envenenamiento anímico especialmente profundo fue finalmente la negación del concepto de propiedad. Comprendemos muy bien que la forma en que el concepto de propiedad fue entendido y aprovechado en el siglo XIX, representaba una contradicción . Pero el marxismo sólo había echado mano de una frase pronunciada al azar por Proudhon y declarado: la propiedad es un robo. Negaba con ello el impulso interior y la fuerza creadora no sólo económicamente, sino también ideológicamente en todos los terrenos; porque negaba por principio y birlaba, por ejemplo, al campesino los productos de su laboriosidad. El marxismo predicaba con ello la inferioridad para todos, el rebajamiento de toda gran personalidad al nivel de lo más improductivo y de lo más inferior. Nosotros declaramos al respecto que el concepto de propiedad recibe su juicio valorativo del hecho de si la propiedad ha sido adquirida honesta o deshonestamente.
El concepto de propiedad es, por tanto, para nosotros no una controversia de pálidas teorías, sino una cuestión de carácter. Y, por cierto, la teoría marxista enemiga de la vida se exteriorizó luego en la práctica marxista en forma tal que no acaso la propiedad fue declarada robo, sino que los mayores robos y expropiaciones estatales fueron declarados propiedad legal.
Los hombres las épocas recientemente anteriores, y los actuales se dedicaron al comercio mundial y a la técnica, pero vivían en forma superficial y optimista, sin sentir la gravedad de un destino que se estaba desarrollando. Después de las Guerras Mundiales siguieron con más de lo mismo y no se percataron de que la esencia de esta vida no consiste en hacer negocios, sino en cumplir una finalidad. Mantener esta idea va en contra del capitalismo, del marxismo y del liberalismo y por tanto es peligrosa pues torpedea en la misma línea de flotación de un poder omnímodo carente de finalidad o destino.
El relampagueo de huelgas aparentemente económicas, de erupciones políticas, aun débiles, en casi todos los centros de Europa, muestra que para todos los europeos ha llegado el momento de mirar realmente a los ojos al siglo XXI y depurar estos movimientos esclavizadores que hoy someten a la humanidad.
Todo pueblo que no quiera ver este problema y por tanto tampoco resolverlo, tendrá que pagar con alzamientos convulsionados de sangre y de muerte este desprecio de los problemas de nuestro siglo que los usurpadores del poder imponen en nombre de intereses ajenos para satisfacción propia.
Toda visión del mundo es exactamente tan fuerte como la voluntad de sus portadores de defenderla. Si no defendéis lo que en fondo de vuestro corazón deseáis, no sois dignos de llamaros hombres, sino indeseables esclavos.?
Read MoreDecir no es muy sencillo y a la vez lo más difícil. Esa simple sílaba, esas dos letras casi inaudibles, tienen el poder de sustraernos al flujo inconsciente de la vida, de apartarnos de los ritmos predecibles y reiterados de la existencia biológica y hacernos volver sobre nosotros mismos, que es como decir: hacernos tomar conciencia de lo que somos. Estoy hablando de un no fundante, de esa negativa que es, en realidad, una afirmación, aquello que nos afirma y afinca literalmente en el mundo y sobre lo cual se levantan todos nuestros actos, nuestras decisiones, todos los movimientos de la voluntad y el deseo. Decir no es empezar a vivir. O también: sólo quien ha dicho no, quien se ha rebelado contra la dimensión animal de su existencia, quien hace del inconformismo y la interrogación constantes sus señas de identidad, se ha ganado el derecho a vivir su vida, vivirla plenamente, con toda su carga de esplendores y demonios, de luz y de tiniebla.
Todo este asunto es crucial a los efectos de comprender un poco más el devenir de este país. La decadencia de España es un hecho penoso y largamente consumado. Nación que pasó de una condición de Potencia Mundial incontestable a su actual nulificación estratégica, desgarro y sometimiento absoluto a los Poderes Usureros Internacionales.
Hay factores debidamente ocultados y/o tergiversados que no solo intentan, y con gran éxito, culpabilizar exclusivamente a los defectos de los españoles, de sus recurrentes desdichas, sino que presentan, también con gran éxito, a los auténticos verdugos, agentes y promotores de las debacles, como víctimas. España se ha ganado la ruina a pulso, no es sano subestimar la propia desidia e ineptitud, pero tampoco es justo ocultar y tergiversar el rol capital de quienes han contribuido, y contribuyen, desde las entrañas de la misma España, con su ruina y su dependencia.
Entre la expulsión judía de 1492, la Leyenda Negra de España, y la invención del Holocausto Nazi, hay un estrechísimo vínculo. Hay un único modus operandi: la Mentira, los mismos beneficiarios: el capitalismo usurero judeo-protestante, el mismo efecto: el control psicológico de los culpabilizados inter-generacionalmente, y los mismos cómplices: los historiadores, intelectuales y periodistas a sueldo o complacientes con el Poder Fáctico.
Ya dentro del tema en cuestión, Werner Sombart, un gran estudioso de la historia del capitalismo, define a Cristóbal Colón como un Geschäftsführer, un gerente de empresa o principal agente comercial del judaísmo español. Investigaciones mucho más recientes confirman a plenitud esa afirmación de Sombart. Con el “descubrimiento” de América queda todo ese enorme espacio geográfico abierto a la rapiña occidental. Rapiña realizada las más de las veces por las empresas Delictivas en manos de los marranos (o falsos conversos) americanos. Cualquier estudio elemental de los Archivos de Indias y de la Inquisición lleva esta conclusión.
Además serán esas empresas delictivas las que conformarán el capital inicial sin el cual el despegue del capitalismo europeo y, luego, del “mercado mundial”, vía Amsterdam, primero, y Londres después, hubiese sido imposible. El origen del capitalismo como sistema económico originado en el “dinero barato” (por la mano de obra esclava) americano sigue una trayectoria geográfica europeo-americana y africana perfectamente diseñable en el mapa.
Las ocasionales e imprudentes indiscreciones de algunos judíos bien documentados sirven como “confesión de parte”, dice un estudio de la escuela fundamentalista Jabad-Luvabitch de Argentina:
“La ganancia de todos los habitantes que se dedicaban al comercio en el Río de la Plata no surgió del comercio dentro del Imperio Español, sino dentro del sistema antimonopólico de los judíos portugueses… Por lo tanto, además de ser los primeros judíos (en América), los portugueses, fueron el factor de impulso inicial de la Revolución Industrial (en Europa). Los capitales que ya se habían reciclado varias veces entre Amsterdam y Potosí ahora se trasladaban a Londres, y así Inglaterra desplazaba a Holanda en el dominio económico-político de Europa Occidental. La diáspora hebreo-portuguesa fue una consecuencia directa de la expulsión de los judíos de España en 1492, y esos judíos portugueses expulsados fueron en parte los directos artífices de la futura Revolución Industrial“.
No se puede ser más claro: de la explotación de negros africanos arrancados de las colonias portuguesas de África por parte de empresarios criptojudíos de la llamada “nación portuguesa” (en realidad sefardíes españoles que se instalan en Portugal entre 1492 y 1497, autodefinidos como la “nación portuguesa” de la diáspora), junto con otros “negocios” paralelos entre los que estaban la explotación de mano de obra indígena en un trabajo de semi esclavitud en las minas de oro y plata, se originaba una importante masa financiera que era contrabandeada hacia la colonia sefardita de Amsterdam. Se inicia así un ciclo económico que culminó en la Revolución Industrial.
La Inquisición en América tenía por objetivo principal combatir esas actividades ilegales, y no lo que los historiadores judíos contemporáneos llaman la persecución religiosa contra los criptojudíos. El hecho es que en la mayoría de los casos esos “empresarios” eran criptojudíos, y por lo tanto la tarea de policía fiscal realizada por los tribunales inquisitoriales estuvo revestida, como otras tantas veces en la historia, a lo largo y lo ancho del mundo, de una ideología religiosa. Sólo basta leer las actas del Tribunal de la Inquisición de Cartagena de Indias (actual Colombia), que fue uno de los grandes centros esclavistas americanos, para confirmar con toda precisión las tareas de policía fiscal de esos Tribunales.
Lograr que la “culpa” de España se convierta en algo aceptado por la sociedad española tiene asimismo un claro objetivo político: convertir al Estado español en un sólido Alcázar del “occidentalismo” y del “europeísmo” al estilo Maastricht. Ello es absolutamente vital para el racismo expansionista del Estado judío. Contribuye de manera significativa al mantenimiento de una Europa intrascendente, eterna segundona de Washington y cómplice consciente del nacional-judaísmo.
En el segundo caso fracturaríamos la estructura de justificación que actúa de cobertura a una de las acciones “civilizatorias” jamás implementadas por Imperio alguno en la Historia. Los actos de la alianza Israel-Estados Unidos no tienen otra justificación que la naturaleza económica del globalismo y la voluntad de poder del judaísmo, sistemáticamente reiterada a lo largo de la historia. Ambas realidades tienen el denominador común de la exclusión: la exclusión económica del globalismo enlaza armónicamente con la exclusión racial del judaísmo.
Ha sido esa voluntad de poder fundamentada en la exclusión racial lo que ha generado todas las versiones históricas y nacionales del fenómeno que los judíos definen como “antisemitismo”. En la gran mayoría de los casos todas las formas conocidas de “antisemitismo” no fueron sino reacciones defensivas ante la avasallante búsqueda de poder del judaísmo, que se ve a sí mismo como raza o clase superior, es decir, como “pueblo elegido”.
C.d.S.G.
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El cauce de los grande ríos africanos, que desembocan en el Atlántico, es navegable, pero fuertes desniveles orográficos, impiden remontarlos desde el mar, al formar cataratas próximas a la desembocadura. Al ignorarlos el autor, extrapoló la orografía americana a la africana. En circunvalación ideal del continente, iniciada en el Nilo, nombra uno tras otro los ríos, cuyas barras pasaban los portugueses, en busca de oro, negros y especies. Midiendo por leguas, de las que entraban 17’5 en grado, menciona 7 ríos, navegados 300 leguas o más, cuyos afluentes eran navegables. Delta con dos bocas o canales, responde probablemente al Orinoco. Determinante el dato, confirma que podemos situar los topónimos donde mejor nos parece, pero no mudar orografía, climas y paisajes. Tampoco botánica y zoología, al menos en medio natural, pues con ayuda de la técnica, hoy es posible cultivar cualquier cosa en cualquier parte.
El origen americano del maíz o “panizo”, no se pone en duda. Pero el hecho que se cultivaba en la Granada musulmana. Enrique IV, inventor de la Reconquista y de la Castilla unitaria, se propuso borrar de la península el reino musulmán. Planificada guerra prolongada, en 1456 ordenó dos entradas al año. Según el cronista Palencia, en primavera para quemar las “mieses” de trigo, cebada y centeno; en otoño para hacer lo mismo, con las cosechas de “mijo y maíz” o “panizo”. No habiendo un tercer cereal, que se coseche en esta estación, sería interesante averiguar por qué “se trajo de Indias” el maíz, que aparece entre los bienes de Juan de Guzmán en 1507, sembrado y almacenado en Vejer. Según el Dikr, se cultivaba en Nayran, ciudad del Yemen, siendo evidente que de no conocerlo, Erik el Rojo, colonizador de Vinlandia, no hubiese comparado el ruido de los remos, chocando con el agua, con el entrechocar de los granos de maíz.
Se encuentran caracoles de la familia de los múrices, en las costas de la Provenza francesa, Inglaterra y otros mares. Pero su “púrpura”, escasa y de mala calidad, no sirve para teñir. Las “conchas” o caracoles de la púrpura, utilizadas desde la antigüedad, se encuentran en el Caribe, el sur del Golfo de México y el Pacífico centroamericano. En el siglo XVIII Antonio de Ulloa, observó cómo los indios de Nicoya y Guatemala, teñían hilos de algodón, con el “jugo” que destilaban los caracoles de la púrpura. Habla Pulgar de las “conchas de la mar muy grandes”, que se cogían en las Canarias, para cambiarlas por oro en la Mina. En 1478, la armada de Juan de Rejón, formada para conquistar por segunda vez Gran Canaria, zarpó con la flota, que había de pelear en Guinea. Prevista la carga de retorno, los justicias de Canarias habrían de recoger cuantas conchas pudiesen, entregándolas a los oficiales de la corona, para trocarlas por oro en la Mina. En 1490 Inés de Peraza arrendaba la cogida y pesca de múrices, en Fuerteventura, cotizándose la unidad en la isla, a 15 ducados. En 1497, año en que entró en vigor el Tratado de Tordesillas, los Católicos incorporaron los múrices a la corona, quedando obligados los pescadores, a entregar las conchas a los “justicias”, a cambio de precio “justo”, fijado por el comprador.
Es probable que otras especies vegetales americanas, fuesen conocidas en Europa antes del “descubrimiento”, como lo fueron algunas animales, destacando el “gato cerval”. Americano según Fernández de Oviedo, en el arancel de 1491, entre las pieles de “salvajina”, aparecen las de “gato cerval”. Lo era probablemente el de algalia, conocido como “gato de Berbería”. Almizclero, se importaba con regularidad. Introducidos en los pinares de Sanlúcar y el Coto de Doñana, se aclimataron, siendo quizá ascendiente del “gato clavo”, inventariado en el siglo XVIII, según dicen desaparecido. No lo menciona Oviedo, que atribuye el almizcle a “zorrilla”.
“Llenas” de yeguas las Antillas mayores, Tierra Firme y Nueva España, Fernández de Oviedo nos dice que La Española nutrió de caballos domados, a los conquistadores de Tierra Firme y Perú. Había tantos en la provincia, que el potro o yegua educado, costaba de 3 a 5 castellanos, exportando la “isla” 3.000 caballos y más de 1.000 mulas por quinquenio, pese a competir con la isla de San Juan, especializada en híbridos. El censo de equinos más antiguo disponible, es del siglo XVII. “Incontables” las yeguas cimarronas en Tierra Firme, había 180.000 caballos y 90.000 mulas herradas, con propietario conocido. En el siglo XVIII, se erraban en el Plata de 30.000 a 40.000 mulas al año, siendo exportadas de 2.000 a 3.000. Disparada la saca, no tardó en padecerla la cabaña. En 1716 se herraron 4.000 cabezas, cifra que alarmó a los porteños. Cuidando las existencias, importaron mulas de Venezuela, pagándolas a 38 pesos cabeza. Repuesta la ganadería, en la segunda mitad del siglo exportaron de 60.000 a 70.000 híbridos.
Pese a ser Perú tierra accidentada, menos adecuada a la proliferación del ganado mayor que las grandes llanuras, cubiertas de praderas, en las carnicerías de Lima se cortaban 3.000 reses al año, ingresando Ayacucho 800.000 pesos, por la exportación de cueros. La media de reses que cambiaban de mano en la feria de Guayaquil, oscilaba en torno a las 80.000 cabezas. Estéril la costa caribeña del istmo, la bañada por el Pacífico producía “grandes cantidades de ganado, de todas las razas de España”. Olvidadizo Fernández de Oviedo, al referirse a Santa Marta, incurre en contradicción. Habiendo escrito que su fundador, Rodrigo de Bastidas, convocó 50 pobladores en 1524, poniendo por condición, para recibir solar y hacienda, aportar 200 vacas, 300 cerdos y 25 yeguas, libros más tarde cuenta que Alonso Luis de Lugo, preso en Madrid cuando falleció el padre, regresó en 1543, para tomar posesión de la gobernación heredada de Santa Marta, trayendo vacas de España, que vendió a 1.000 pesos cabeza, precio inverosímil pues las mismas vacas parideras, estaba en Santo Domingo a un ducado.
Interesado el fisco por la ganadería, en 1535 se censó el ganado mayor de La Española, con dueño conocido. Omitido por Oviedo el total, recoge las “categorías”. Ana Arana, viuda de Diego Solano, la mayor propietaria de la isla, tenía 42.000 cabezas, siguiendo número indeterminado de propietarios, dueños de 20.000 a 25.000 cabezas. Los de ingenio poseían de 1.000 a 3.000 cabezas, para el servicio, puntas exiguas que no permitían considerarles ganaderos. Lenta la redacción de la obra, el autor recoge resultados del censo de 1548, sin relacionarlo con el anterior. Salvaje la explotación de la cabaña, como suele serlo la riqueza de todo colonizado, por parte del colonizador, el mayor propietario tenía 25.000 cabezas, siguiendo los medianos con 20.000, número de cabezas que conservaba la Arana. Rodrigo de Bastidas, casado con propietaria de 25.000 cabezas, dejó 8.000 a su muerte. Al no dedicarse a la exportación de cueros, los propietarios de ingenios y cañaverales, conservaban las puntas de 1.000 a 3.000 cabezas. En 1570 se hizo censo general. Quedaban 400.000 cabezas marcadas en la isla. Entre 1603 y 1607 se embarcaron 130.000 cueros. Exportados 40.000 en 1650, que en la segunda mitad del siglo, la exportación total se estimase en 200.000, indica media de 26.000 cueros por año, se redujo a 4.000.
En efecto, lo contrario sería admitir que la sociedad está conformada por millones de idiotas. A ver si en el fondo van a llevar razón los del PSOE con el tema de la ley del aborto. Por qué, para qué tanto imbecil en el mundo. La Iglesia defiende la vida, pero no de sujetos con capacidad de decidir por sí mismos, de hombres libres, sino la vida del mayor número posible de idiotas. Esto habría que afrontarlo más tarde, pues la sumisión propuesta por la Iglesia no aporta nada a dar luz a la vida que propone, al revés. De momento…….
EXPLICACIÓN: La crisis que están viviendo algunos países mediterráneos entre ellos España se atribuye a su excesivo gasto público y esto ha creado un elevado déficit y una exuberante deuda pública, escollos que dificultan seriamente su recuperación económica. De ahí el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo (BCE) y el Consejo Europeo los obliguen a apretarse el cinturón y reducir el déficit y la deuda pública de una manera radical. Esta explicación ha alcanzado la dimensión de dogma, que se reproduce a base de mera fe dogmatica surgida de la, desde Davos, coalición marxista/liberal y no a partir de una evidencia empírica.
VEAMOS: Todos estos países tienen los gastos públicos (incluyendo el gasto público social) más bajos de la UE-15. Y se mire como se quiera mirar (bien gasto público como porcentaje del PIB; bien como gasto público per cápita; bien como porcentaje de la población adulta trabajando en el sector público), están a la cola de la UE-15. Su sector público está subdesarrollado. Sus estados del bienestar, por ejemplo, están entre los menos desarrollados en la UE-15. Una causa de esta pobreza del sector público es que, desde la Segunda Guerra Mundial, estos países han estado gobernados la mayoría del periodo por partidos profundamente conservadores o dictatoriales por lo que existen en ellos escasa sensibilidad social. Todos ellos tienen unos sistemas de recaudación de impuestos escasamente progresivos, con carga fiscal menor que el promedio de la UE-15 y con un enorme fraude fiscal (que oscila entre un 20 y un 25% de su PIB). Son Estados que, además de tener escasa sensibilidad social, tienen escaso efecto redistributivo, por lo que son los que tienen mayores desigualdades de renta en la UE-15, desigualdades que se han acentuado a partir de políticas socialdemócratas llevadas a cabo por sus gobiernos. Como consecuencia, la capacidad adquisitiva de las clases populares se ha reducido notablemente, creando una economía basada en el crédito que, al colapsarse, ha provocado un enorme problema de escasez de demanda, causa de la recesión económica.
Es este tipo de Estado como España explica que, a pesar de que su deuda pública no sea descomunal (como erróneamente se presenta el caso de Grecia en los medios, cuya deuda es semejante al promedio de los países de la OCDE), surjan dudas de que tales Estados puedan llegar a pagar su deuda, consecuencia de su limitada capacidad recaudatoria. Su déficit se debe, no al aumento excesivo del gasto público, sino a la disminución de los ingresos del Estado, resultado de la disminución de la actividad económica y su probada ineficacia en conseguir un aumento de esos ingresos estatales, debido a la oposición de los poderes económicos y financieros.
Por otra parte, la falta de crédito se debe al excesivo poder del capital financiero y su influencia en la Unión Europea y sus Estados miembros. Fue la banca la que, con sus comportamientos especulativos, fue creando burbujas que, al estallar, han generado los enormes problemas de falta de crédito. Y ahora están creando una nueva burbuja: la de la deuda pública.
Su excesiva influencia sobre el Consejo Europeo, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (este último mero instrumento de la banca) explica las enormes ayudas a los banqueros y accionistas, que están generando enormes beneficios. Consiguen abundante dinero del BCE a bajísimos intereses (1%), con el que compran bonos públicos que les dan una rentabilidad de hasta un 7% y un 10%, ayudados por sus agencias de calificación (que tienen nula credibilidad, al haber definido a varios bancos como entidades con elevada salud financiera días antes de que colapsaran), que valoran negativamente los bonos públicos para conseguir mayores intereses.
Añádase a ello los hedge funds, fondos de alto riesgo, que están especulando para que colapse el euro y que tienen su base en Europa, en el centro financiero de Londres, la City, llamada el “Wall Street Guantánamo”, porque su falta de supervisión pública es incluso menor (que ya es mucho decir) que la que se da en el centro financiero de EEUU.
Como bien ha dicho Joseph Stiglitz, con todos los fondos gastados para ayudar a los banqueros y accionistas se podrían haber creado bancos públicos que ya habrían resuelto los problemas de crédito que estamos experimentando.
En realidad, es necesario y urgente que se reduzca el sobredimensionado sector financiero en el mundo, pues su excesivo desarrollo está dañando la economía real. Mientras la banca está pidiendo a las clases populares que se “aprieten el cinturón”, tales instituciones ni siquiera tienen cinturón. Dos años después de haber causado la crisis, todavía permanecen con la misma falta de control y regulación que causó la Gran Recesión.
El mayor problema hoy en la UE no es el elevado déficit o deuda (como dice la banca), sino el escaso crecimiento económico y el aumento del desempleo. Ello exige políticas de estímulo económico y crecimiento de empleo en toda la UE, sin embargo ya están ustedes viendo las medidas adoptadas en España.
No ha habido una crisis de las proporciones actuales en el siglo XX sin que haya habido un crecimiento notable del gasto público y de la deuda pública, que se ha ido amortizando a lo largo de los años a base de crecimiento económico. EEUU pagó su deuda, que le permitió salir de la Gran Depresión, en 30 años de crecimiento.
El mayor obstáculo para que ello ocurra en la UE es el dominio del pensamiento liberal sobre el marxista (supuestamente defendido por los que hoy son los partidos de izquierda, aunque, ya lo dijimos antes, ambas seudo-ideologías pactaron ya en Davos para preferir la economía sobre los Estados)) en el establishment político y mediático europeo, imponiendo políticas que serán ineficientes, además de innecesarias. Y todo para asegurar los beneficios de la banca. Más claro: el agua no contaminada.
Fuente: Red Voltaire
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