Saber es poder, y que la fuerza de ese poder reside en el control de la posesión, difusión y, naturalmente, manipulación de la información.
La imbricación de un pensamiento global en un modelo de vida
La magia, la cábala, el hermetismo o las artes lulianas como acción sobre el mundo.
Como síntesis mágica del mundo y de la posible acción sobre él, confundida por la Gnosis, se constituye cierto arte de la memoria.
La cosmología, como visión transcendente de la copernicana, posibilita la reforma de la mente es necesario que haya una sola sustancia, el cosmos es una unidad metafísica.
La sustancia es causa y principio del mundo. Principio en cuanto que todas las cosas son después de él y como primera causa, en cuanto todas las cosas son distintas a él. Principio será aquello que intrínsecamente concurre en la producción de la cosa permaneciendo en el efecto; por el contrario causa será aquello que concurre desde el exterior en la producción de la cosa y cuyo ser está fuera de la composición. Aun cuando la sustancia se extiende en el universo conformándolo, esta misma sustancia mantiene un estatus separado, creadora cuando la observamos como causa.
Internet no es gratis, quien está en Internet debe pagar por estar, unos para negociar, otros para divertirse y otros para protestar sobre la realidad política que nos ha tocado sufrir.
La persona perspicaz se da cuenta de que los hombres que han obtenido el aval del sistema mediante la “educación superior” son particularmente obtusos en aceptar las circunstancias como las muestra el sentido común y que estos individuos “educados” son generalmente los últimos en salirse de un sistema corrupto, tiránico y destructivo. Y ahí los teneis vestidos de democrático tul robándonos a manos full. El propósito de la “educación superior” es crear administradores para el imperio de los amos.
En cuanto “al resto”, pueden percibir y retener sensaciones en concepto de material aprendido que, junto a sus capacidades innatas, condicionan su mismísimo comportamiento. Por todo ello, y sin caer en ambientalismos nefastos, obran y emiten juicios en función de lo que conocen, pobrecicos, mayormente gracias a los medios de comunicación. Sin duda alguna el binomio dinero/información se halla en nuestra sociedad completamente integrado. Quien tiene dinero puede “emitir” más información hacia aquellos que carecen de él. En la única cosa en que parecen diferir los componentes de tan funesto tándem es en que el dinero hace poderoso a quien más logra acaparar, en tanto que la información confiere poder a quien más la distribuye, asemejándose todo ello a un cierto tipo de emisor/receptor. En este contexto todos tenemos en mente el viejo tópico, no por ello menos auténtico, del individuo destruido por una campaña adversa de los medios de comunicación.
Así, los “hombres” de las modernas sociedades del sistema, ya sean orientales u occidentales, se encuentran inmersos dentro de dinámica del hombre masa, paradigma del espíritu de rebaño, precisamente porque en nuestras sociedades ya hace mucho tiempo que la información es un auténtico monopolio.
Evidentemente esto no solo hace referencia a periódicos, telediarios, etc, sino a la capacidad de difundir modas a escala mundial y de hacer por consiguiente que en naciones de culturas dispares imperen los mismos patrones en cuanto a ritmos de vida, gustos musicales y artísticos en general, que impiden el desarrollo natural de las diferentes culturas.
El poder omnímodo de la información alcanza cotas que ni los más inveterados colonialistas del siglo XIX se atrevieron a pronosticar y que hoy día se está socavando en la mismísima individualidad de pensamiento. El hombre masa actual, cuya auténtica adoración por la letra impresa y la onda electromagnética televisiva le lleva a no cuestionarse nada excepto las necesidades más inmediatas, es reacio a oír aquello que no está acostumbrado a oír. Incluso “disidencias” aparentes como los movimientos juveniles rebeldes, “pensadores” contestatarios se hallan en consonancia con el espíritu del sistema, pues el sistema es antes que nada un espíritu que se trasluce en una manera de ser, y no hacen más que contribuir a la fatídica obra de dinamitar colectivamente lo que en su tiempo fue la Cultura Occidental. Pero amoldar contra natura la información a unos fines preestablecidos implica necesariamente la falsificación de la Verdad.
Ahora más que nunca debe apelarse a los últimos vestigios de personalidad y espíritu crítico que el sistema ha olvidado aniquilar en su obra devastadora.
Stanley Turrentine (Pittsburgh, 5 de abril de 1934 – Nueva York, 12 de septiembre del 2000), saxofonista (tenor) estadounidense de jazz. Figura legendaria del saxo tenor, el estilo de Turrentine abarca el hard bop y la fusión. Su forma de tocar se caracterizaba por un sonido barroco, denso, enraizado en el blues, y por una constante imaginación y sensibilidad en la improvisación. Su obra más característica son sus sesiones de Soul Jazz para Blue Note en los años sesenta y una popular aproximación a la fusión a comienzos de los setenta.
Turrentine comenzó su carrera tocando con diversos grupos de blues y de R&B, muy influido musicalmente por Illinois Jacquet. Tocó con Ray Charles en la banda de Lowell Fulson durante 1950-1951, y en 1953 reemplazó a John Coltrane en la primera banda de jazz y R&B de Earl Bostic. Tras su paso por el servicio militar a mediados de los cincuenta, Turrentine se unió al grupo de Max Roach; conoció a la organista Shirley Scott, con quien se casó en 1960 y con la que grabaría frecuentemente.
Tras trasladarse a Filadelfia, Turrentine consiguió buena química con otro organista, Jimmy Smith, acompañándole en el clásico de Smith de 1960 Back at the Chicken Shack, entre otros discos. También en 1960, Turrentine empezó a grabar como líder para Blue Note, concentrándose preferentemente en pequeños grupos de Soul Jazz, tocando temas clásicos como «That’s Where It’s At», pero también trabajando con los Three Sounds (en el disco Blue Hour de 1961) y experimentando con más amplios conjuntos a mediados de los sesenta. A comienzos de los años setenta, Turrentine y Scott se separaron y Turrentine se convirtió en un popular puntal del nuevo sello de Creed Taylor, CTI, orientado a la fusión; grabó cinco discos. Tuvieron una buena aceptación popular y artísticamente valiosos. La opinión crítica fue más favorable que la que recibió a finales de los setenta por su trabajo para Fantasy. Por lo demás, Turrentine siguió grabando con profusión y regresó al Soul en los ochenta y noventa.
Falleció tras un grave accidente. Una pequeña, pero agradabilísima muestra de su talento, la podéis descargar desde AQUÍ
No hay mayor ni más sutil ladrón que el doméstico; y así mueren más de los confiados que de los recatados; pero el daño está en que es imposible que puedan pasar bien las gentes del mundo, si no se fía y se confía. (Miguel de Cervantes).
Hasta el siglo XIX , la esencia de todo aprendizaje consiste en la relación vertical entre el maestro o instructor y el alumno que pretende ser instruido. Dicha verticalidad queda establecida por la promesa y esperanza de mejoramiento, de ascensión -intelectual o espiritual- hacia un objetivo que siempre coincide con la virtud o areté, que se encarna en un ser humano y lo convierte en paradigma que debe ser imitado.
Con las utopías socialistas, también en el XIX, emerge un nuevo punto de vista. La preocupación por la miseria en la que vive la clase surgida de la Revolución Industrial crea dos necesidades imperiosas: la búsqueda de la igualdad social y un nuevo ideal de Estado benefactor -pero todopoderoso- que la procure.
En la educación, lo que al principio supone tan sólo una modificación en el paradigma de la areté se tornará, tras el auge de los movimientos sociales, en la destrucción de la verticalidad antes citada, sustituida ahora por una horizontalidad impuesta verticalmente desde esa infalibilidad mesiánica y judeocristiana que, a partir de Lenin, caracteriza los regímenes social-comunistas. El proceso queda definido en la confusión -siempre intencionada- entre lo social y lo político y su posterior homogenización. Puesto que el Estado invade lo social, resulta lógico que, en esta tabula rasa, el sistema de enseñanza corra una suerte parecida.
Se recrea en lo educativo el mismo proceso que sacrifica la libertad para salvaguardar la igualdad, supuesto fin de todo grupo humano que se precie. No sólo el paradigma de la areté cambia radicalmente, sino las bases sobre las que su búsqueda se asentaba.
Read MoreDonde hay libertad y conflicto social, es decir, salarios, beneficios, intereses de categorías profesionales, etc., surgen los sindicatos, pero si éstos no son reivindicativos, se desnaturalizan y corrompen al abrigo de las subvenciones, siendo sus pobres actuaciones (última manifestación) ridiculizadas por la prensa del régimen: “tigres de papel” (El Mundo) “respuesta emocional” (El País). Si los sindicatos, con su ínfimo nivel de afiliación, son calificados de obsoletos y anquilosados, qué decir de la anacrónica Cámara legislativa donde los partidos estatales aposentan a sus funcionarios.
Desde ella, el acartonado José Bono recuerda a las organizaciones sindicales que las leyes las hace el Parlamento, o lo que es lo mismo para quien rechaza la separación de poderes: las dicta el Ejecutivo desde el Banco Azul.
Nos llaman Berberechos. Nos pusieron este nombre unos árabes que hace muchísimos años vivían en las costas de Sicilia, hasta que un día llegaron los legionarios romanos, degustaron alegremente a mis remotos antepasados y, como buenos italianos que eran, diseñaron con ellos un plato reconocidísmo hasta la fecha: los Vermicellis a la vóngole.
Más tarde, ignoro cuándo y quienes, nos agregaron unos apellidos de lo más elegantes: Cardium Edule, y tenemos primos con apellidos más rimbombantes aún: los Dinocardium Robustus, con los cuales no nos vemos desde hace mucho tiempo, no nos llevamos muy bien y tenemos otras costumbres.
El indomable estafado
Read MoreTodo el mundo está de acuerdo: con la globalización se afirma un nuevo tipo de guerra. El “primer conflicto del siglo XXI” no será entre Estados-Nación. Pero eso significa mucho más de lo que se imagina.
En ese fabuloso “Occidente” que nadie sabe qué es, pero todos los verdugos quieren defender, de un momento a otro puede desencadenarse un pogrom anti-árabe y anti-islámico. La emergencia anti-terrorista permite gestionar autoritariamente la crisis del Imperio. Crisis económica, de sobreproducción, de legitimidad. La “mano invisible del mercado” tiene arritmia y la mano de hierro interviene en su lugar.
En la National Gallery de Londres, un óleo, de 1,23 por 1,75, atrae la mirada de todos los visitantes. Lo correcto del trazo, la idoneidad del color y lo acertado de la luz llaman tanto la atención como la belleza de la modelo, que, yacente sobre una tela sugestivamente esbozada, de espaldas al que la contempla, ve reflejada su imagen en el espejo que un niño alado sostiene con ambas manos en el ángulo oscuro de la tela. No es otro este lienzo que la «Venus ante el espejo» del maestro entre los maestros : Diego Rodríguez de Silva y Velázquez.
Pintado en los alrededores del año 1657, casi al final de su vida y en el cénit de sus facultades plásticas, esta obra culmina una existencia de trabajo, cuya única meta no fue otra que la de alcanzar la perfección en el difícil arte del pincel.
Traspuestos los primeros momentos de embebecimiento ante la belleza que se nos ofrece, y tras el asombro en que nos sumerje lo perfecto y arduo de su ejecución, cuando nos evadimos de la inmersión en lo estético (no sin esfuerzo, tanto es el atractivo del cuadro) y pasamos a reflexionar sobre el tema representado y la forma en que ha sido tratado, quedamos sorprendidos, inquietos, heridos en ese profundo repliegue del alma humana que en todo hombre deja anidar su caudal de ideas prefabricadas, y en el que halla cabida la de suponer una cierta aversión por el desnudo por parte de la pintura renacentista española.

















