subscribe: Posts | Indicios de vida exterior | Email

Urgente: Una Ley Glass-Steagall para Europa

Comments Off

Llegada al poder de Franklin D. Roosevelt : “Prefiero rescatar a los que producen alimentos que a los que producen miseria” .

La ley Glass-Steagall se caracteriza por las siguientes notas:

1. Total separación entre la banca de depósito y la banca de inversión (bolsa).

2. Creación de un sistema bancario conformado por bancos nacionales, estatales y locales. La ley Anti-monopolio (Sherman Act) impedía la competencia desleal entre ellas.

3. Los banqueros fueron vetados de participar en los consejos de administración de las empresas industriales, comerciales y de servicios.

La finalidad de estas medidas era que no se pudiera especular con el dinero que la gente había depositado en los bancos. Esta separación de funciones contribuyó a limitar el tamaño de los grupos bancarios estadounidenses. A pesar del tamaño de la economía estadounidense hasta el final del siglo XX, los más grandes bancos a nivel mundial serían europeos y japoneses.

Ahora bien, ¿qué paso?, que mientras que los bancos comerciales estadounidenses (a través de algunos artificios contables y jurídicos) y sobre todo por la creación de filiales en el extranjero (principalmente en Londres), participaban en el crecimiento de los mercados financieros, la banca de inversión se encuontraba sub-capitalizada. Por eso durante los años 70 se aprobaron diversas decisiones que limitarán el alcance de hecho de la Ley, fragilizándola y convirtiendo a la City de Londres en la primera plaza financiera del mundo durante mucho tiempo.

La banca central estadounidense intentó eliminar la Ley, abiertamente ya, a partir de 1986, pero hasta 1999 no lograría convencer al Senado para abolir este último «vestigio garantizador de los años 30». Pudieron los lobbys reclamando la fusión gigante entre City y Travellers durante el segundo mandato del cobarde Bill Clinton.

El resultado lo vemos en el siguiente ejemplo: el director del banco invita a una pandilla de bandidos y les entrega las llaves y los códigos de seguridad de las sucursales bancarias. Los bandidos proceden a robar esas sucursales. Luego el director del banco le exige a los clientes en la taquilla, no solo que acepten las pérdidas y le paguen los daños al banco, sino que también paguen los gastos de los bandidos, mientras que a estos les sigue dando información de cómo apostar sobre la probable insolvencia de esos clientes y, ante la expectativa de sus posibles muertes prematuras, la forma de sacarle ganancia a los seguros de vida.

Pues un parecido similar tienen quienes invitaron a los fondos especulativos a Alemania en el 2004, y que ahora contemplan pasivamente cómo estos mismos fondos especulan no solo en contra de Grecia, sino con el desplome del euro, a la vez que exigen que los contribuyentes cubran las pérdidas, y que los ciudadanos se aprieten el cinturón.

De manera que los gobiernos de Europa o instrumentan de inmediato una norma estilo Glass-Steagall, para evitar un desplome caótico del euro, las consecuencias serán catastróficas para la economía real y los niveles de vida; es decir, se ha de crear una normativa que haga de corta fuegos estricto entre los bancos comerciales y los bancos de inversión.

La especulación de las compañías inversionistas financieras, fondos especulativos, fondos de accionistas privados, etc., tienen que ser separados radicalmente de toda actividad de ahorro y préstamos de los bancos comerciales.

Y si las instituciones financieras metidas en operaciones de alto riesgo, hacen apuestas erradas, que sean ellos mismos quienes asuman las consecuencias del resultado personalmente. Si creen que van a seguir siendo los contribuyentes, quienes dedican sus vidas al trabajo y al ahorro, los que apencarán con sus apuestas van dados.

Si se comprobara que es imposible establecer tipos de cambio fijos en el corto plazo, tendremos que penalizar de inmediato la especulación monetaria. No podemos aceptar que gerentes generales “de cinco estrellas” de los mayores fondos especulativos decidan, en una cena privada en Manhattan, que van a especular para desplomar el euro a una paridad de 1:1 en relación al dólar.

Según el Wall Street Journal, representantes de los fondos especulativos más grandes del mundo se reunieron el 8 de febrero en una cena privada en el centro de Manhattan y acordaron llevar a cabo un ataque especulativo concertado contra el euro. El diario cita a Hans Hufschmid, quien dijo que, como es probable que el euro se deprecie hasta alcanzar la paridad con el dólar, es una buena oportunidad de “hacer mucho dinero”. Hufschmid fue director de Solomon Brothers, y ahora dirige el fondo especulativo GlobeOp Financial Services SA.

El anfitrión de la “idea de la cena” fue la firma de corretaje e inversiones Monness, Crespi, Hardt & Co. El fundador de Greenlight Capital, David Einhorn, aparentemente estuvo presente al igual que el gerente de SAC Capital, Aaron Cowen, quien ve que “todos los resultados posibles con relación a la crisis de la deuda de Grecia van a ser negativos para el euro”. También estuvieron representados Soros Fund Management y Brigade Capital.

Esta reunión coincidió, informa el Financial Times Deutschland, con el rápido aumento neto de las posiciones en corto sobre el euro en los mercados a futuro. La misma semana hubo un aumento en el número de contratos en la Bolsa Mercantil de Chicago apostando a la caída del euro, que alcanzaron la cifra record de 60,000, de acuerdo con un informe de Morgan Stanley. Tres días después de la cena, el valor del euro cayó a $1.36, de $1.51 que valía en diciembre. Las transacciones a nivel mundial llegaron a nuevos niveles en enero, con 820,000 contratos al día, por un valor nominal de $108,000 millones de dólares, un aumento de 78% comparado con el año anterior. Entre los participantes en el mercado hubo una tendencia increíblemente visible a apostar de nuevo por el debilitamiento del euro.

El Consejo de Europa está obligado, de urgencia, a proteger de todo mal a la población europea introduciendo una Glass-Steagall y prohibiendo la especulación monetaria. Si a la Canciller Merkel, quien parece que acaba de darse cuenta que el euro está en una situación difícil, y realmente le preocupa garantizar un presupuesto equilibrado, éste es el problema que debe erradicar. Si es que puede y la vieja sinarquía europea se lo permite. Ya veremos quién puede más.

Por su parte, la vieja sinarquía europea debe quedarse calladita y no proponer de nuevo que sean los ciudadanos quienes paguen sus golferías, si no quiere que sus cuellos salten por los aires.


Comments are closed.