De la Bolsa, de Estafas y de Expolio encubierto

“Cuando las empresas se transforman en sociedades anónimas, se “anonimizan”, se despersonalizan. La sociedad anónima, además de construir la expresión más acabada del capitalismo al desaparecer todo vínculo humano entre los detentadores de los medios de producción y la comunidad de trabajo, es la consagración legal de la irresponsabilidad personal de aquellos en la marcha de la misma y simultáneamente permite a los amos del capital permanecer en el anonimato. En la estructura de la sociedad anónima se revela inequívocamente el judío, creador y principal beneficiario del régimen capitalista”.
Por la época de las Guerras Napoleónicas Inglaterra imprimió gran cantidad de Libras, que carentes de respaldo en Oro circularon por Europa como equivalentes a éste. Además de los Intereses ofrecidos para esterilizaras se recurrió a diversos trucos para atraer papel y así nunca redimirlo ni con Oro ni con productos elaborados en Inglaterra, entre estos trucos estaba La Bolsa, entre cuyos promotores encontramos al incansable David Ricardo, célebre Economista al servicio del Gobierno Inglés, (hablar de Gobierno Inglés siempre ha sido sinónimo de hablar del Banco de Inglaterra), que afirmaba orondamente que cada papel libra impreso correspondía a Oro en metal.
Se promovieron gran cantidad de sociedades por acciones y se vendían estas acciones al público europeo poseedor de papel libra producto de la ventas a Inglaterra, y también a súbditos ingleses enriquecidos en papel como consecuencia de la Guerra. Una vez puesta en marcha la empresa con la venta de las acciones se hacía subir el precio de las acciones, los incautos poseedores de papel libra pujaban por adquirir las acciones, que aumentando su precio día a día constituían una excelente “inversión”, momento en que los promotores de la empresa vendían el grueso de las acciones que mantenían en su poder (habiendo pagado a la caja de la empresa una cantidad muy inferior al precio a la que las vendían), como los promotores eran funcionarios del Gobierno inglés, entregaban el producto de la venta de las acciones al Banco de Inglaterra, y el nuevo accionista quedaba con unas acciones en su poder que lentamente perdían todo valor porque ahora nadie las compraba, y así se evitaba que circulara más Dinero (libras) que las que realmente Inglaterra podía redimir con Productos (se mantenía el Punto de Equilibrio), expropiando el Dinero de manera inadvertida.
A partir de entonces se utiliza la Bolsa con este fin, donde el precio de las acciones es lo de menos por cuanto una Empresa es totalmente independiente del precio de sus acciones, que constituyen meras cartas de naipes que una vez reunido el Capital se transan en un juego de tahúres incentivados por los Gobiernos y los Bancos Centrales para esterilizar moneda, desviando el circulante del Consumo hacia el Juego, donde los sucesivos cambios de Dinero no repercuten en nada en la Economía real.
El ingenioso David Ricardo promovía empresas sin objeto productivo, como por ejemplo una que se dedicaría a desecar el Mar Rojo para rescatar los tesoros egipcios abandonados por los judíos, para luego liquidarlas. ¿No era genial David Ricardo? En la actualidad no se efectúa el Juego de ese modo, sino que con acciones de empresas reales que aumenten generalmente el precio de las acciones para desviar Dinero del Consumo, pero la mecánica es exactamente la misma, y se añade el incentivo a los jugadores de la posibilidad de controlar la empresa, basando obtener una mayoría de acciones sumando a las que se compren los poderes del pequeño accionista, que delega en el Gran Jugador sus derechos para elegir los directivos de la empresa, que luego saquearán a su capricho.
Cuando por causas no previstas baja el precio de las acciones, se hace creer al público que una grave amenaza se cierne sobre el país, cuando en realidad estas bajas son ficticias y sólo significa que los jugadores que apostaron ayer a una carta hoy han perdido su apuesta y recuperarán menos Dinero por sus naipes, como estos jugadores nada aportan a la Economía (la empresa continúa igual) nada sucede en el país porque nada afecta al país cuando cada noche cambian de mano grandes sumas en los casinos o timbas clandestinas, siendo la Bolsa un garito más. Digan lo que digan.
El precio de las acciones cambia ficticiamente porque solo se transa un pequeñísimo porcentaje de ellas, las restantes permanecen quietas, y el precio al que se transa esta pequeña parte se aplica ficticiamente a la mayoría restante, las cuales no cambiarán de dueño a ningún precio. Salvo circunstancias y mecanismos especiales. Lo que la Prensa exhibe como ruina es en estos casos al revés, cuando baja el precio de las acciones, como por ejemplo en las fechas del primer conflicto del Golfo Pérsico, en las que bajó el precio de las acciones de las empresas del Emir de Kuwait en España o Inglaterra, aparentemente se perjudica el Emir, pero en realidad lo beneficia, por cuanto aprovechó para comprar las restantes acciones de sus empresas entre algunos jugadores ajenos a su persona, y de este modo adquirió por menos Dinero las acciones que lo convirtieron en dueño absoluto de una empresa que otorga fuertes utilidades.
Para esterilizar dólares EEUU incentiva la “inversión” extranjera en la Bolsa de Nueva York, donde los sucesivos cambios de manos de las acciones inflan el precio en cada paso atrayendo del Tercer Mundo unos Recursos que se restan al Consumo de la población del Tercer Mundo. Los dólares que se invierten allí son la contrapartida de Recursos, es decir, son Productos que se han robado a los ciudadanos del Tercer Mundo en virtud de los mecanismos del Mercado.
También la Bolsa se utiliza como medio de control nacional, es decir, cuando los Bancos de Inversión de EEUU desean arruinar a un país compran acciones en Bolsa del país que desean arruinar. Entonces llegan a este país gran cantidad de Dólares (dinero caliente) que se cambia por moneda local en el Banco Central y que se invierte en Bolsa, (esto se hace sistemáticamente en el Tercer Mundo, pero últimamente también se practica en Europa a través del BCE, quien opera como “ventanilla” de la Fed). El gobierno tercermundista cree que han aumentado sus Reservas y autoriza Importaciones (gasta esas reservas ficticias) y luego bastará que el Banco “inversionista” reclame sus dólares una vez vendidas las acciones (creando pánico entretanto) para que el Estado se convierta en Deudor del Banco, y oriente la Producción a la Exportación, que comprará este mismo Banco, o alguna de sus empresas anónimas subsidiarias.
De este modo, y gracias a la libre movilidad de capitales e inversiones, que es el “sancta sanctorum” del la doctrina liberal, EEUU obtiene varios objetivos: controla al Gobierno del país víctima con la amenaza de retirar sus “inversiones” y crear pánico (los llamados “pánicos” son siempre un acto más de la Gran Comedia). Durante la crisis del Golfo de agosto de 1990 se lanzaron al mercado español algunos títulos poseídos por extranjeros, que cesaron de vender apenas España envió dos corbetas. A la vez convierte al país tercermundista beneficiado con la “inversión” en Deudor, incentivando el gasto de estas reservas ficticias, que para poder reintegrar a sus dueños, el Salomón Brothers por ejemplo, deberá este país dedicarse a la exportación, restringiendo su Consumo (salarios).
En España, donde se utiliza este mecanismo como en cualquier país tercermundista, pronto, y después de una etapa prolongada de “exuberancia irracional” de la Bolsa y del crédito bancario, finalmente se le verán las patas a la sota y lo que tocará será un ajuste bestial del empleo/salario/consumo y destrucción del sistema de “bienestar social”, vía paro y/o caída (salarios) del ingreso familiar y de los presupuestos públicos. Es que no hay escapatoria, el Sistema es una ratonera, con el agravante de que en España la Banca Privada y Semipública (Cajas) han orientado el crédito exterior hacia actividades sin retorno (consumo-construcción). Las autoridades del Banco de España siempre han sido Agentes de los Banqueros Internacionales. Todo esto con el encandilamiento de los tahúres autóctonos que alegres al comienzo de la llegada del Dinero Caliente y tristes ante la mera amenaza de retirada, claman por la prensa meretriz la promoción del la “inversión” extranjera ante la ruina que amenaza al país. Dejará de ingresar dinero falso a través de la Bolsa y de la Banca y se invertirá la dirección de éste, tocará pagar, eso sí, con trabajo, patrimonio y productos reales, desde unas cotas de deuda privada y pública transgeneracionales, y con un aparato público acostumbrado al despilfarro y el dinero fácil.
El pedido de más “inversión extranjera”, en un país con real autonomía monetaria (hoy no existe ninguno, por tanto, todos los pueblos son esclavos del capital internacional) equivaldría, en verdad, a que los jugadores de un Casino de Ludópatas exigieran a los gobernantes que traigan jugadores extranjeros para aumentar sus apuestas porque de lo contrario el país se arruinará.
Finalmente, el acordeón inflar-desinflar, sirve también para apoderarse secretamente de un país por medio del control de sus principales empresas. Todo esto abalado y defendido entusiastamente por millones de pequeños ahorradores que juegan, asesorados por simpáticos empleados de la banca, a ser grandes capitalistas que “invierten en la bolsa” cosa que le da un aire democrático y socialistoide a todo este tinglado de Estafa y Expolio encubierto. Unos pocos, los más hábiles en el control de la situación, lograrán obtener verdaderas ganancias, la gran mayoría, en el mediano y en el largo plazo, perderán, y perderán mucho, ya que la Bolsa no es otra cosa que un mecanismo, (como los depósitos) de esterilización de dinero falso bancario y cromos-Dólares sobre-emitidos, mientras, los verdaderos tiburones se van quedando con los Medios de Producción Reales, los cuales van organizando en gigantescos Oligopolios Mundiales, además, claro, de ser los Acreedores mayoritarios y finales de toda la estructura de Deuda Mundial, la cual es una verdadera bomba termonuclear, cada vez más potente.
Conde de Saint Germain





































