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Estupefacientes artísticos

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estuart

En la época en que Goethe escribía “Fausto”, el noventa por ciento de los habitantes del Gran Ducado de Weimar eran  analfabetos. El Arte y la Literatura eran un privilegio de una minoría muy reducida. La sociedad industrial, en cambio, tiene necesidad de personas que sepan leer y escribir. Los conocimientos y, con ellos, la necesidad de más conocimientos, han aumentado al mismo tiempo que la industria. Una de las funciones más importantes del arte- escribía Walter Benjamin- ha sido crear siempre mayor demanda. André Bretón decía: Una obra de arte sólo tiene valor si ella vibra en el futuro. Pero, aparte de esta anticipación del futuro por  la vanguardia, existe la necesidad de reconquistar el terreno perdido, que toma esencialmente la forma de una necesidad de distracciones. Aprovechar esta demanda es el objetivo principal de los productores y distribuidores del arte de masas en el mundo capitalista. Las inmensas posibilidades de reproducción mecánica permiten distribuir buenos libros en escala masiva, reproducir buenos cuadros en gran cantidad, poner en conserva buenas obras musicales y proyectar buenas películas ante millones de espectadores. El mundo capitalista ha descubierto grandes posibilidades de beneficio produciendo estupefacientes artísticos. El productor de estos estupefacientes parte del supuesto de que los consumidores son trogloditas y de que debe satisfacer sus instintos bárbaros.  A partir de este supuesto, suscita efectivamente estos instintos, los mantiene despiertos y los estimula sistemáticamente. La visión de ensueño se comercializa: la muchacha pobre se casa con el millonario; el joven humilde supera con fuerza bruta todos los obstáculos y vence a todos los adversarios en un mundo hostil y complejo (*Ver Pingback: “Slumdog Millionaire”). El tema del cuento de hadas es actualizado y lanzado al mercado. Y todo esto en una época en que los escritores y los artistas luchan contra los clichés y buscan dolorosamente en los medios de reproducción una nueva realidad.
From: Aquileana


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