Sistema Notarial

QUEJA POR DENEGACIÓN DE COPIA DE LA ESCRITURA DE AGRUPACIÓN Y PERMUTA DE SUELO POR VUELO AL DUEÑO DE UN EDIFICIO COLINDANTE, QUE LO PRECISA PARA INCOAR UN PROCEDIMIENTO DE RECTIFICACIÓN CATASTRAL. NO PROCEDE
Resolución de 21 de diciembre de 2011

“Por lo que respecta a la denegación de copia de la escritura, este Centro Directivo estima correcta tanto la actuación del Notario como el criterio del Ilustre Colegio Notarial de Castilla y León por las razones siguientes:

En el plano sustantivo hay que valorar si a la vista del artículo 224 del Reglamento Notarial el solicitante se encuentra en alguno de los supuestos que otorgan derecho a obtener copia.
Pues bien, en primer lugar, el solicitante no se encuentra comprendido dentro de los otorgantes de la escritura. Asimismo, del contenido de la misma, no se deriva ningún derecho para el mismo, ni directamente ni adquirido por acto distinto de ella.

Por último, sólo quedaría la valoración del interés legítimo como supuesto para poder obtener la copia.
QUINTO.- Igualmente, esta Dirección General estima que no existe el interés legítimo que se deduce del escrito del recurrente.

En primer lugar, respecto de la alegación de la condición de colindante de la finca debe advertirse, siguiendo lo señalado por el Ilustre Colegio Notarial de Castilla y León, que el solicitante en ningún momento ha acreditado dicha condición. Es más, en su recurso manifiesta que el inmueble es propiedad de su esposa por lo que, en todo caso, debería ser ella la que solicitara la copia o, en su defecto, la que otorgase poder especial a don ….. facultándole para solicitar dicha copia en su nombre.
En cualquier caso, este Centro Directivo, mediante su Resolución de 25 de enero de 2005, ya se ha pronunciado en un caso similar en el que se alega como interés legítimo para la obtención de copia la colindancia. En dicha Resolución se establece que:

“En cuanto a la colindancia, tratándose de una finca urbana (sobre la que por tanto está excluido el retracto legal que sí podría plantearse de ser rustica- artículo  1523 del Código Civil- y a pesar de estimarse probada, no es por sí sola razón suficiente para la obtención de copia, sino que ha de ir acompañada de otros requisitos, que en el caso que nos ocupa sería una evidencia al menos de vulneración de su derecho de propiedad, ya que los datos requeridos por el peticionario de la copia, aún siendo colindante,  pueden ser sobradamente conocidos mediante la publicidad registral, siendo éste, y no la obtención de copia en base a interés legítimo, – que en todo caso tiene un cierto carácter de excepción-  el instrumento adecuado para las pretensiones de conocimiento del solicitante.”

Respecto de la lesión del derecho de propiedad a que hace referencia la anterior Resolución, este Centro Directivo estima que el recurrente tampoco ha acreditado de ninguna manera la existencia ostensible de dicha lesión, ni tampoco se desprende ninguna presunción razonable de ella -que en todo caso ha de ser apreciada por el Notario atendidas las circunstancias objetivas y subjetivas del caso y los medios de que disponga para apreciarlo-, pues lo único que aparece en su escrito es una mera manifestación del recurrente de que existe un contencioso catastral sobre las “discrepancias entre la realidad física del inmueble que habito y su representación gráfica en la planimetría catastral legal”.

Por tanto, deberá ser en última instancia, en sede Judicial, con intervención de todas las partes legítimas, donde deberá decidirse si efectivamente con la agrupación realizada se lesionan los derechos del recurrente, y será en el ámbito del correspondiente proceso judicial donde el Juez, previa ponderación del secreto del protocolo (y los legítimos derechos que con él tratan de protegerse) y su cohonestación con los intereses en litigio, ordene, en su caso, en interés objetivo del pleito, la expedición de la copia solicitada.

SEXTO.- Respecto de la alegación del recurrente sobre el derecho elemental “de acceso de los ciudadanos a la información pública” en defensa del cual solicita amparo ante este Centro Directivo, no cabe más que recordar, en la línea señalada por el Fundamento de Derecho Segundo de la presente Resolución, que los actos contenidos en las escrituras públicas no tienen la consideración de “información pública”, sino que se encuentran sometidos al principio de secreto del protocolo notarial”.

RECURSO DE ALZADA INTERPUESTO POR EL NOTARIO DENUNCIADO CONTRA EL ACUERDO DE LA JUNTA DIRECTIVA EN MATERIA DE ACTUACIÓN PROFESIONAL. ACERCA DE SI ES PROCEDENTE LA VISITA Y FIRMA PERIÓDICA DE UN NOTARIO UN MISMO DÍA A LA SEMANA- A UN TÉRMINO MUNICIPAL DONDE NO HAY DEMARCADA NOTARÍA, Y EN LA SEDE DE UNA ENTIDAD DE CRÉDITO, A PESAR DE LA PROHIBICIÓN ESTABLECIDA EN EL REGLAMENTO DE RÉGIMEN INTERIOR DEL COLEGIO NOTARIAL. INEXISTENCIA DE ZONAS NOTARIALES Y “PACTO DE CABALLEROS”. NO PROCEDE
Resolución de 20 de diciembre de 2011

“SEGUNDO. El recurrente considera que “Claramente hace referencia a aquellos casos de entidades bancarias donde existían unidades hipotecarias y uno o varios Notarios de la plaza, eran los únicos que acudían a firmar a dichas oficinas con exclusión del resto, y donde el cliente no podía elegir Notario“, sin embargo el precepto no hace en absoluto la distinción que pretende el recurrente ni parece deducirse de su contenido.

La Junta, por su parte, entiende que la autorización de documentos públicos en poblaciones donde no haya demarcada notaría podrá realizarse a requerimiento expreso y especial para cada caso, de manera puntual. En este supuesto, no se precisa autorización o habilitación previa y debe admitirse que el lugar de otorgamiento pueda ser el domicilio o sede de cualquiera de los otorgantes, incluso en el caso de que se trate de la sucursal de una entidad financiera. No obstante la prohibición que el artículo 42 del Reglamento de Régimen Interior del Ilustre Colegio Notarial de Andalucía impone a los notarios de desplazarse a oficinas de Bancos, Cajas de Ahorros y demás entidades financieras, una correcta interpretación del mismo, a la luz de la finalidad que pretende, expresamente consignada en su inciso inicial (“mantenimiento de la imparcialidad e independencia del Notario, mejor protección de los derechos de los consumidores, en especial la libre elección de Notario, y la correcta prestación del servicio”), nos lleva a concluir que la autorización de documentos de forma puntual en tales oficinas es lícita, pues la prestación del servicio notarial en poblaciones que carezcan de Notaría demarcada exige un lugar físico para su desarrollo, preferentemente que sea acorde con la dignidad de la función. Siendo de manera aislada y excepcional, y a requerimiento de parte interesada, consideramos que tal actuación no contradice al citado artículo 42 del Reglamento.

Por el contrario, considera que la autorización de documentos en oficinas bancarias de manera habitual y, sobre todo, periódica, constituye una práctica contraria al indicado precepto, incluso cuando se trate de poblaciones en las que no haya demarcada notaría.

Esta Dirección General comparte el parecer de la Junta, por lo que hace suyos los argumentos expuestos.
TERCERO. El recurrente se plantea qué significa periodicidad, si una vez a la semana, al mes o al año, lo que en un ejercicio puramente teórico no es trascendente para este expediente. Pero lo que no cabe duda es que una vez a la semana implica claramente periodicidad.
Por otra parte, el recurrente argumenta que “la prohibición no puede devenir por la habitualidad y periodicidad, sino antes bien, por el hecho de que se imponga a los clientes a la asistencia de un determinado Notario.” Sin embargo, si bien es cierto que hay que respetar en todo caso el derecho de libre elección de Notario, también lo es que su obligatoriedad deriva del Reglamento Notarial (artículo 126). El derecho de libre elección del Notario está íntimamente relacionado y es asimismo presupuesto básico del deber de imparcialidad del Notario. En este sentido el Notario no sólo debe ser imparcial sino que también debe existir una apariencia de imparcialidad, lo que también trata de preservar el precepto del Reglamento de Régimen Interior, de ahí que puedan y deban arbitrarse cuantas medidas sean necesarias para que su posición de imparcialidad, su independencia y la separación de sus actividades con relación a la de los otorgante, queden garantizadas real y efectivamente.
A mayor abundamiento y sin que se trate de prejuzgar, hay que reconocer que resulta poco probable que todos los clientes de los miércoles de una entidad bancaria, elijan siempre al mismo Notario.
CUARTO. Por último y respecto a la alegación de la denunciante de que “aunque indudablemente, después de la Reforma del Reglamento Notarial y del de Régimen interno no hay zonas, existe un “pacto entre caballeros”, que aunque la mayoría respetamos, parece que otros no”, hay que recordarle lo dispuesto en el artículo 137 del Reglamento Notarial : “Se prohíbe a los Notarios estipular entre sí convenios de ninguna especie que tengan por objeto el reparto de documentos, sin perjuicio de lo establecido en los artículos anteriores”.

A la vista de lo anterior, esta Dirección General acuerda desestimar el recurso interpuesto.

DENEGACIÓN DE COPIA DE ESCRITURAS OTORGADAS POR EL RECLAMANTE. PRETENDIDAS RISAS Y DILACIONES. NO PROCEDE

Resolución de 14 de diciembre de 2011

“TERCERO.- En el supuesto que nos ocupa, se solicita la expedición de copia autorizada de unas escrituras de compraventa que otorgó en la Notaría de don .. en el año 1989 (cuyo protocolo actualmente se halla a cargo del Notario requerido).

La recurrente alega que el Notario “se niega a buscar” dichas escrituras y fundamenta su interés en obtener las citadas copias en que fue otorgante de las mismas y en que las necesita por una demanda que le han interpuesto.

En su informe, el Notario interesado alega que no expidió las copias solicitadas debido a que la solicitante no concretó fecha de su otorgamiento en una visita dijo que la escritura era de 1989 y en otra de 2006- ni aportó documentación alguna ni siquiera su documento identificativo-. Asimismo, el Notario afirma que consultó sus archivos físicos e informáticos sin resultado alguno, indicándole que “solicitara nota registral con objeto de averiguar la fecha de la escritura, pero respondió que no la había inscrito, facilitando sólo el término municipal de la finca y el Registro al que pertenece, sin que ello fuera suficiente para que la búsqueda diera resultado”.

Por su parte, el Ilustre Colegio Notarial de Andalucía en su informe estima correcta la actuación del Notario pues, pese a que la solicitante, de conformidad con el artículo 224 del Reglamento Notarial, tiene derecho a obtener copia de todas aquellas escrituras en las que haya intervenido como otorgante, la petición de la copia debe ser “concreta e ilustrada de los datos precisos para su busca”, no estando el Notario obligado a investigar todo o parte de los protocolos a su cargo.
CUARTO.- Por lo que respecta a la solicitud de copia, este Centro Directivo estima correcta tanto la actuación del Notario como el criterio del Ilustre Colegio Notarial de Andalucía, por las siguientes razones.
El artículo 224 del Reglamento Notarial establece con carácter general que tienen derecho a la obtención de copia de una escritura “cada uno de los otorgantes”.

Sin embargo, como reiteradamente viene señalando la doctrina de este Centro Directivo, es presupuesto necesario para el ejercicio de dicho derecho que la solicitud de copia se formule al Notario con concreción, señalando “sin ambigüedad, o al menos con la delimitación suficiente, la fecha de la escritura o los datos que permitan su localización” (Resolución de 25 de mayo de 2006). Del presente expediente resulta que dicha concreción o delimitación no se ha producido pues, por una parte, el propio Notario manifiesta en su informe que la solicitante en una de sus visitas dijo que la escritura era de 1989 y en otra dijo que era de 2006. En cualquier caso, la solicitante en su escrito de queja tampoco concreta la fecha de dicha escritura, limitándose a reseñar que “las otorgué en la Notaría de don. xx en el año 1989”, sin concretar el día y el mes de dicho otorgamiento.

Como bien señala el Ilustre Colegio Notarial de Andalucía en su informe, no existe precepto alguno que imponga al Notario la obligación de investigar todo o parte de los protocolos a su cargo, en busca de un documento indeterminado. En este sentido, “la petición de copia debe designar sin ambigüedad los datos de autorización de la escritura de la que se solicita, por lo que no procede la petición de copias de documentos autorizados durante cierto periodo de tiempo, ya que dicha pretensión supone inconcreción de la solicitud que puede motivar dificultad, rayana a veces en la imposibilidad material de llevarla a cabo” (Resolución de 15 de octubre de 2002).

QUINTO.- Por último, debe resolverse sobre la queja formula contra la actuación profesional del notario, en la que pide se le sancione por su negativa a buscarle las escrituras cuya copia solicitó, acusándole de haberlas extraviado.

A este respecto este Centro Directivo, a la vista de lo expuesto en el anterior Fundamento de Derecho, entiende que el Notario actuó correctamente pues, como ya se ha dicho, no está obligado a buscar en su protocolo una determinada escritura si previamente el solicitante no cumple con la mínima diligencia exigible de identificarla por su fecha. Por tanto, la grave acusación de extravío de escrituras carece de fundamento alguno, y menos aún cuando previamente no se ha identificado con precisión la escritura que se busca.

Respecto de las acusaciones que la recurrente formula en su escrito de queja respecto de las “risas” y dilaciones con las que fue tratada en la Notaría, su versión que no aparece acompañada de prueba alguna- resulta radicalmente opuesta a la ofrecida por el Notario en su informe, siendo la comprobación de su veracidad cuestión que excede del ámbito y de los márgenes en que debe desarrollarse este expediente administrativo, correspondiendo su examen a los Tribunales de Justicia.
En conclusión, sobre la base de las precedentes consideraciones ha de concluirse que del expediente no resulta circunstancia ninguna que justifique la apertura de expediente disciplinario al Notario.
Por tanto, y considerando cuanto antecede, esta Dirección General acuerda confirmar la decisión del Notario, estimándola ajustada a Derecho, y desestimar el recurso interpuesto”.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *