La vieja escuela

Coincidiendo con la escenificación de la vuelta al poder en Cataluña del nacionalismo expreso, el expresidente del Palau de la Música de Barcelona D. Félix Millet declaraba como imputado ante el Juzgado de Instrucción nº 30 de la capital catalana. Pese a que tanto él como su mano derecha, D. Jordi Montull, se acogieron inicialmente a su derecho constitucional a no declarar, Millet quiso justificar que la boda de su hija la pagara el Palau porque se trataba de un acto promocional de la institución al que asistieron numerosos invitados “oficiales”.

De esa forma explicó ante Su Señoría que, tras las obras de restauración realizadas la boda de su hija atraería a los medios y la atención del público, lo que sería beneficioso para el Palau y, por lo tanto, su sufragio por la institución resultaba de lo más lógico.

Los dos saqueadores confesos estaban citados para declarar por segunda vez por el desvío de más de treinta y cinco millones de euros de la institución que Millet encabezaba y tratar de desvelar las numerosas incógnitas sobre todos los documentos que han aparecido desde que declararon por vez primera, hace poco más de un año. Tanto la Fiscalía como el Consorci del Palau han pedido al Juez que instruye el caso, Ilmo. Sr. D. Julio Solaz, que separe la instrucción de estos hechos de la relativa a los presuntos pagos irregulares a Convergencia Democrática de Catalunya (CDC) a través de la Fundació relacionados con la adjudicación de las obras a la constructora FERROVIAL. Hasta el momento, estos posibles delitos se tramitan conjuntamente por razones de conexidad entre sus protagonistas. Después de esta ronda de declaraciones, que finalizará en Enero, Solaz debe decidir si separa la instrucción o si, por el contrario, mantiene una única pieza. La declaración como imputada de la secretaria de Millet, Dña. Elisabeth Barberá, prevista para el mismo día, se pospuso para el diecisiete de Enero después de que la defensa pidiera más tiempo para estudiar el caso.

Resta saber si el fin del interregnum convergente, retornante del ostracismo al poder, influirá en la decisión judicial. Ello máxime cuando el propio partido se encuentra directamente afectado por su supuesta financiación irregular y el nuevo ejecutivo integra a varios clásicos de la old school del pujolismo. Ya se sabe, las maneras de la vieja escuela. Por cierto, Millet, galardonado con la Creu de Sant Jordi en el año 1.999 es patrono del Institut Catalunya Futur, sección regional de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) que preside D. José María Aznar. En el mismo año de su incorporación a la FAES (2.003), la Fundación Orfeón Catalán recibió un incremento de tres millones de euros del Ministerio de Cultura español del gobierno central presidido por el propio Aznar.

Pedro M. González

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